Si estás metido en temas de viajes astrales o trabajas con energías sanando a personas es probable que te suenen los términos de cordón dorado y cordón plateado, aunque creo que pueden existir variaciones en la nomenclatura y que en otras disciplinas se conozcan por nombres similares. Estos cordones son muy importantes para nuestro sistema energético y para nuestra supervivencia.
El Cordón plateado, conexión del Yo Superior con el cuerpo físico
Cuando nos proyectamos astralmente vemos salir de nuestro cuerpo astral una especie de hilo de color plata que nos conecta al cuerpo físico que sigue placidamente durmiendo allá donde estemos. Este cordón plateado no es otra cosa que la extension del Yo Superior que se conecta al cuerpo, es el conducto a través del cual su “conciencia” se encarna en la persona. El cordón es eternamente largo y flexible, y no se puede romper nunca de ningún modo. Sin embargo no empieza en el cuerpo, tal y como lo vemos cuando estamos desdoblados, sino que baja desde el Yo Superior, se ancla en nosotros y cuando salimos es como si lo “estiraramos” para poder movernos libremente por el astral. La forma de llegar al Yo Superior a través de una proyección es simplemente siguiendo el cordón “hacia arriba”.
Cordón dorado
Otra cosa es lo que llamamos el cordón dorado. Es otro filamento, otro cable, otro “enchufe” energético que nos conecta a la fuente universal, al universo, normalmente desde el tercer o cuarto chakra, y a través del cual, en gran medida, recibimos esa energía vital que el cuerpo necesita. Cuando hacemos lecturas de los registros Akashicos, vemos en muchísimos casos que este cordón dorado esta dañado ( y lo sanamos) debido al encuentro con todo tipo de negatividades, entidades, bloqueos, etc. Que este cordón dorado este dañado significa que recibimos menos “fuerza vital” de la que nuestro sistema precisa, y muchas veces por estar desconectados del universo, y tomar como fuente de referencia cosas tales como las religiones, cultos, dar nuestro poder a gurús o líderes, etc, podemos apreciar como el individuo parece querer dirigir este cordón hacia esas personas o sistemas, desconectandolo de la fuente original y conectándolo allá donde no puede recibir la energía que necesita, por mucho que así lo crea.
Dos cordones dorados
Según lo que cada uno haya venido a hacer en este mundo, nos encontramos a veces con personas que poseen dos cordones dorados, uno normalmente en el tercer chakra y otro en el cuarto. La razón, hasta donde llega mi conocimiento, es porque el trabajo que van a realizar en esta vida necesita de un “chute” suplementario de energía para poder llevarlo a cabo. Me he encontrado esto en personas que trabajan mucho con otras, de la forma que sea, y por el hecho de tener de dar y aportar mucho de si mismos a los demás, el “universo” les brinda un segundo “enchufe” por el cual recibe un extra de fuerza vital. Es bastante común en estos tiempos encontrarnos personas con dos cordones dorados, señal de que cada vez mas hay mas gente que trabaja incesantemente en mentalidad de servicio a otros en decenas de areas y profesiones.










