David Topí

Tratando de entender el mundo que no vemos

Cuando trato de explicar en los cursos de registros el concepto de vidas simultáneas y vidas paralelas, siempre sucede lo mismo, nos devanamos la cabeza tratando de encontrar una forma de entender, desde una perspectiva lineal, como es posible. De hecho, no es posible entenderlo del todo, ya que nuestra mente no concibe el tiempo como una función que no sea lineal y continua, así que es cuestión de teorizarlo y ponerlo en una perspectiva que entenderemos posiblemente una vez hayamos salido de esta “ilusión”, que es la vida en la tercera densidad en la que estamos.

Todo conectado con todo

En esta otra entrada hablaba del porqué no recordamos todas las experiencias de esas otras vidas que llamamos pasadas, aunque sean simultáneas en realidad.  Ahora nos adentramos un poco más en la mecánica de esta conexión con esas otras vidas simultáneas, partiendo de la base de que todas nuestras existencias, vidas pasadas, la vida presente y nuestras encarnaciones futuras, están sucediendo al mismo tiempo, desde el punto de vista de nuestro Yo Superior, quien lo percibe como si fuéramos todos diferentes personas conviviendo en una gran ciudad, cada uno con sus quehaceres, caminos, inquietudes y lecciones, y “él” como una sola entidad recopilando, monitorizando, guiando y protegiendo cada una de esas encarnaciones.

Cómo en toda gran ciudad, todas las existencias que estamos teniendo pueden en algún momento, de forma accidental o provocada, cruzarse unas con las otras, pero no tiene porque tratarse de un cruce físico, sino que, normalmente, estos cruces son energéticos, y suceden muchas veces cuando estamos durmiendo, que es cuando afloran los procesos internos de nuestra psique una vez la mente consciente está acallada, y cuando solemos realizar paseos “astrales” que nos pueden llevar a conectar o visitarnos a nosotros mismos en otras realidades y planos. Parcialmente también hablé de ello cuando, en esta otra entrada, comentamos las conexiones e influencias de diferentes partes de nuestro ser.

El inconsciente como la conexión entre los diferentes aspectos del ser

El hecho de poseer un velo entre nuestra mente consciente y el resto de nuestra psique, tiene como objetivo que no seamos conscientes de lo que sucede en esas otras encarnaciones, sean en vidas paralelas (realidades o dimensiones paralelas, nosotros mismos en otros aspectos de esta encarnación actual) o en vidas simultáneas (otras partes de nosotros, en otras épocas, cuerpos, sociedades, etc.). Este velo se puede sortear parcialmente con técnicas de hipnosis y regresiones, así como con la meditación, de forma que podemos llegar a conectar o percibir esas otras existencias que estamos teniendo en estos momentos. Veámoslo en un esquema.

 

David Topi

Esquema: conexión entre nuestras vidas simultaneas y paralelas a través del inconsciente

Lo que tenemos que entender es que estamos siempre conectados con todos los aspectos de nosotros mismos, aunque sea a un nivel muy profundo del cual no tenemos constancia normalmente. Tenemos acceso a todo lo que se cuece en nuestra mente consciente, y tenemos acceso parcial a procesos que funcionan automáticamente en el subconsciente, sin embargo, donde mayor actividad existe en todos los aspectos, es en la parte que llamamos inconsciente y que funciona como punto de unión o nexo de conexión entre nuestras encarnaciones pasadas, paralelas y futuras.

Trastornos de personalidad por disfunciones en el velo de protección

Cuando por algún problema, algún trauma grave, alguna disfunción cerebral, las estructuras mentales que separan y mantienen este “velo” que diferencia nuestra mente “normal” de nuestra mente inconsciente se rompen o se deterioran, pueden salir a la superficie experiencias y comportamientos que pueden provenir de diferentes personalidades, o facetas de nuestro ser, que están activas por otros lados, y que, de repente al no estar bloqueadas por la separación entre inconsciente y consciente afloran a la superficie.

Puede darse el caso, por ejemplo, de personas que presenten trastornos de múltiple personalidad, que no tengan nada que ver con ningún tipo de posesión o anclaje de entidades externas, sino que sean causa de “fallos” en el bloqueo mental que hace que partes de nuestro ser que corresponden a otro tipo de vidas sucediendo en otros lugares, se cuelen como parte de la expresión de esa persona en su vida actual.

Aparece así, de repente, una personalidad distinta que tiene unas habilidades X, que no tenemos normalmente, con un carácter y una visión de la vida que no corresponde con la encarnación actual, que de repente vuelve a desaparecer cuando la mente consciente de esa encarnación actual vuelve a tomar el control y “tapa” esa influencia externa que proviene de la conexión con esa otra vida simultánea.

Nosotros, en esa otra vida simultánea, probablemente estamos sufriendo algún tipo de efecto similar, pues de repente nos parece estar percibiendo cosas, información, experiencias, sensaciones, que no cuadran con nuestra percepción actual de nuestra realidad.

La meditación como herramienta de auto-conocimiento

Es complicado que nuestro Yo Superior ofrezca la posibilidad de una conexión total entre dos partes de si mismo de forma permanente, con la supresión de ese “velo”, lo que es normal, es que se permita el traspaso de cierta información entre encarnaciones cuando es beneficioso para ambas. Esto se puede hacer simplemente en meditación, pues entrando en un estado en el cual la mente consciente se acalle, el Yo Superior puede simplemente canalizarnos o “puentearnos” (a falta de mejor termino) con aquella otra encarnación simultánea o paralela de la cual podemos obtener alguna experiencia que nos hace falta, y suponga un beneficio “para ambos lados”. De hecho, este tipo de conexiones suceden constantemente, pero no nos damos cuenta de ello. Están a otro nivel muy por debajo del nivel de percepción de la mente racional y casi siempre pasan cuando estamos dormidos, para evitar precisamente causar disfunciones en la actividad consciente de todos nosotros y no violar nuestro libre albedrio en las decisiones que debemos tomar en cada momento.

Si quieres tratar de entenderlo, para un momento tu actividad, pon tu atención en tu mente, y piensa que por debajo de los procesos normales que están activos en este instante, hay otros procesos que traspasan las fronteras del espacio y del tiempo, y que, en otros planos, están conectándote con todas las partes del ser que eres en realidad, de forma constante y simultánea. Y ahora visualiza que, además, una conexión energética está latente con tu Yo Superior, que te guía y te protege, te monitoriza y te orienta, y que constantemente trabaja para que esas partes de ti mismo, como personas existiendo en una gran ciudad, consigan cada día completar sus objetivos, lecciones y aprendizajes, con el objetivo simplemente de conseguir una “graduación” de la existencia en esta ciudad actual, esperando mudarnos a otra, de nivel “superior”, con nuevos desafíos y experiencias. Fascinante, por lo menos.