David Topí

Tratando de entender el mundo que no vemos

Registros Akashicos  David Topí

Hablemos de vidas pasadas o de vidas simultáneas, muchas personas se han preguntado cual es la razón por la cual existe el llamado “velo de amnesia” que nos hace no recordar absolutamente nada de lo que hemos sido, vivido, aprendido y experimentado en esas otras encarnaciones. Para los que creen que, simplemente, vida solo hay una y luego, si te he visto no me acuerdo, la explicación simplemente es que no tenemos recuerdos de otras vidas porque no existen otras vidas. Para los que creemos en que la evolución de la entidad o alma que somos, en esta tercera densidad, pasa por decenas, sino centenares de encarnaciones, la explicación es diferente.

Buscando el velo de amnesia

Si existe este bloqueo que nos impide recordar otras vidas, ¿donde está? Pues está en alguna parte entre el subconsciente y el inconsciente. Este “velo” es una característica de entidades 3D localizada en el vehículo físico que usamos, el cuerpo humano, en el componente “mental” del mismo. El alma, encarnación tras encarnación, almacena en si misma y en el Yo Superior todo lo que ha vivido y experimentado, tanto si sucede como decimos en vidas pasadas o si está sucediendo en vidas simultaneas (con las cuales siempre existe conexión). Las dos puertas de acceso naturales a esta información son los sueños, y la meditación/canalización de información directamente desde nuestro Yo Superior. Y es ahí dónde tenemos las únicas oportunidades de experimentar lo que nos ha pasado o nos está pasando, en esas otras vidas. Pero la información la llevamos dentro, está accesible y puede ser recuperada, lo cual hacemos puenteando la mente consciente con el inconsciente a través de la hipnosis y las regresiones a vidas pasadas/simultáneas. El hecho de que podamos recuperar información sobre cualquier cosa que hayamos vivido a lo largo de los periodos históricos en los que hemos existido, nos indica que la información no se ha desvanecido, sino que está bien al alcance de cualquiera de nosotros.

Las razones evolutivas de la instalación del bloqueo amnésico

A pesar de que hay personas que parece que recuerdan naturalmente montones de cosas de sus existencias anteriores, la mayoría de nosotros no recordamos nada. Es una función evolutiva instaurada por diseño para todas las entidades que se encuentran a nivel 3D. La razón es que es necesario en cada encarnación empezar con una tabla rasa para poder acumular las experiencias necesarias sin la carga de las experiencias anteriores y sin la violación del libre albedrio de cada encarnación, pues conocer todo lo que hemos hecho y experimentado, no solo representa un cúmulo de datos que nos harán tomar ciertas decisiones o no tomarlas (por algo que nos paso en el siglo I en Grecia del cual tenemos mal recuerdo), sino que además pone en peligro los acuerdos pre-encarnativos que tenemos con otras personas, con las que interactuamos y nos ponemos de acuerdo para ayudarnos mutuamente a evolucionar.

Tu imagínate que vas andando por la calle y te cruzas con alguien que no conoces en esta vida, pero que gracias a tener la memoria intacta sobre todo lo vivido, recuerdas que te vendió como esclavo hace cinco siglos, que tu le mataste en las Guerras Púnicas, y que te robó todo lo que tenias y te dejó en la ruina en el siglo XVIII. Vas a la tienda y al comprar el pan recuerdas que la persona que te lo vende fue tu amante secreto en la Edad Media, y que su hijo, que es un amigo tuyo, fue el marido al cual tuviste que matar en duelo. Y eso de personas no cercanas. Imagínate lo que pasaría si con tus padres, hermanos, hijos y pareja tuvieras plena conciencia, en este momento, de todo lo que habéis hecho los unos con los otros. El que pensemos que nos podría ayudar porque seríamos más sabios, no tiene una base demasiado sólida creo, porque seguiríamos teniendo que lidiar en nuestro día a día con nuestro ego, carácter y personalidad adaptados a las circunstancias de esta encarnación, cosa que no todo el mundo llevaría igual sabiendo las interacciones habidas y sucedidas con la gente con la que, entonces, por acuerdos kármicos, nos ha tocado de nuevo vivir para repetir lecciones incompletas, sanar deudas kármicas o cumplir pactos realizados con anterioridad.

Una carga, mas que una ayuda

En la mayoría de los casos, esta información es una carga, más que una ayuda. De hecho, cuando a nivel de Yo Superior se da el salto a 3D se conocen perfectamente las reglas del juego y se comprende las razones por las cuales las memorias y experiencias deben quedar por debajo del umbral de la mente consciente. Eso no impide que accediendo, como hemos dicho, de alguna forma a esta mente inconsciente/alma/ o al Yo superior podamos recuperar parte de esta información, pero no es lo mismo que llevarla a cuestas en nuestra mente racional de forma continua.

El velo se hace más fino

Con la llegada de los cambios energéticos que estamos sufriendo y que se están dando en el planeta, muchas personas están notando un incremento en el acceso a este tipo de información (algún día publicaré los sueños que llevo teniendo yo desde hace meses sobre cosas que he vivido/estoy viviendo en otros lados y épocas, muy interesantes). De forma espontánea, muchas personas que tienen una habilidad para percibir esta información en otros, de repente están hablando contigo y te están viendo como lo que eras o hacías en la época de las Cruzadas. La información está ahí, presente en ti, y el velo se está haciendo poco a poco mas fino. No creo que se llegue a romper del todo, sería una locura y una saturación mental tan grande que no podríamos lidiar con ella (esta última respuesta, viene directamente de una meditación en la cual he preguntado si puedo usar alguna técnica para reducir o romper este velo).

Aun así, sobre todo en sueños, cada vez tenemos más acceso a lo que tenemos almacenado en nuestro inconsciente o en el alma, y no deja de ser tremendamente interesante empezar a comprender situaciones actuales con ciertas personas de tu entorno, con la base de la historia común que tienes que, seguro que en muchos casos, se puede remontar a 15 siglos atrás o más.