David Topí

Tratando de entender el mundo que no vemos

Registros Akashicos  David Topí

No hay día que pase que no tengamos noticias de un nuevo terremoto, huracán, socavón abierto en el suelo, tormentas sin control, inundaciones por un lado, volcanes por otro. El medio físico que habitamos está revuelto, quizás en vuestra área no pase nada excepcional en estos momentos, pero si echáis un vistazo global a toda la Tierra, siguiendo diversos medios, no es difícil darse cuenta que la actividad natural ha ido in crescendo, y lo seguirá yendo, en los próximos años.

La razón “energético-espiritual”, por llamarla de alguna forma, es la transición del nivel vibracional que llamamos de tercera densidad, al nivel vibracional o evolutivo que llamamos de cuarta densidad. Un cambio frecuencial que consiste en transmutar absolutamente todas las energías actuales 3D para poder “enraizar” nuevas energías “4D”. En cualquier lugar del universo donde esta transición fuera armónica, normal, suave, el cambio seria igual de suave y paulatino. Especialmente si pasas de un nivel 3D “positivo” a un nivel 4D positivo también (uso positivo y negativo simplemente como etiquetas generales, es más complejo que eso).

Sin embargo, en nuestro planeta, llevamos una carga energética 3D, muy, pero que muy “negativa”, con lo cual la transición es ciertamente más problemática. Si viéramos la Tierra desde el espacio con “lentes energéticas”, veríamos algo como esto (es una representación, no una imagen real):

Registros Akashicos  David Topí

Sin embargo si el planeta estuviera polarizado principalmente con energías positivas, el aspecto seria algo diferente:

Registros Akashicos  David Topí

El problema para nuestro planeta es que para poder polarizarse “positivamente” hacia ese nuevo nivel evolutivo, es necesario sacudirse absolutamente todo lo que lleva encima que no vibra o resuena con la nueva polaridad. Puesto que esto es paulatino, puesto que el planeta en si tampoco parece que desea una “macro-destrucción” total, la transmutación energética se está dando mediante fenómenos naturales lo más “controlados” posibles (desde el punto de vista de la Tierra claro) para salvaguardar el máximo de vida orgánica. De no ser así, la Tierra podría simplemente revolverse, ponerse patas arriba, y en un plis plas sacudirse toda la carga negativa que acumula, dando lugar a una nueva y “limpia” versión del planeta en la nueva densidad.

El problema- la humanidad

Hemos de entender que esta macro carga negativa que lleva el planeta acumulada no tiene otro origen que la raza humana. Ni flora ni fauna han contribuido a ella (niveles evolutivos 1D y 2D), sino que somos nosotros, entidades 3D y portales orgánicos, los que hemos generado la situación en la que nos encontramos en este momento, debido por supuesto, y parcialmente, a la manipulación de un cierto grupo de entidades 4D de servicio a uno mismo (“negativas”) que se nutren de estas energías que generamos.

La cuestión es que solo tenemos dos opciones, si queremos colaborar en la transición “suave” del planeta, debemos limpiarlo “desde dentro”, si no, se hará “desde fuera”. De hecho, si nos ponemos manos a la obra, podemos evitar decenas de eventos naturales que no tienen más que la función de transmutar clústeres de energía estancados, cuando nadie en el planeta se ha puesto a ello en la zona en la que se encuentran. La forma principal de ayudar en este proceso es la auto-limpieza energética. Cada uno de nosotros somos como bombillas que emitimos un cierto tipo de luz, en este momento, la energía que emitimos es terriblemente densa y de baja vibración (en conjunto), así que hemos de empezar a disipar y transmutar todas esas energías de baja frecuencia que hemos generado, cada uno por su cuenta.

En caso contrario, una de las cosas que se nos echan encima es que el cosmos haga la limpieza por si solo. Es decir, el proceso de cambio a un nivel 4D “positivo” es irreversible, lo que está en el aire es el “cómo”, y el “cuando”. El “cómo” tiene varias opciones, la primera, la humanidad entera se “limpia” a si misma (emociones negativas, miedos, energías de bajo nivel), limpiando así al planeta, la segunda, la Tierra se limpia por si sola de un plumazo, porque ya no le quede más opción muy a su pesar (pero recordad, no somos el cuerpo físico que habitamos, por lo tanto no es tan grave), tercera opción, el “cosmos” envía el equipo de limpieza (lluvia de cometas y meteoritos, que cada vez aparecen mas pruebas de ser un evento cíclico que sucede aproximadamente cada 3600 años, y que podríamos decir que es la forma que tiene el sistema solar de pasar la fregona por el planeta en este final de ciclo). Todo puede combinarse a la vez, pero todo puede tener diferentes niveles de repercusión en nosotros, pues depende del estado de la conciencia colectiva de la especie más importante, energéticamente hablando, del planeta, que estos eventos tengan más o menos intensidad.

Un proceso que se alarga

El “cuando” también es un parámetro variable en este momento. El “impulso” energético que el planeta está recibiendo de energías externas, lo empujan a hacer el cambio lo más rápidamente posible, ya que la interacción con estas “olas galácticas” simplemente te “empujan” hacia arriba (vibracionalmente hablando). Pero no puede existir una transición completa si no te quitas de encima lo que llevas a cuestas, que ya no resuena con el nuevo nivel que quieres integrar y anclar, así que este se está alargando, más y más, hasta que llegue un momento en el que no sea posible sostener (para el planeta), la influencia de energías externas que la elevan frecuencialmente, con la carga energética de bajo nivel que lleva encima.

Es aquí cuando se produce el punto de ruptura, y cuando una de las opciones del “cómo” que os decía arriba, entrará en juego entonces a su máxima potencia, sea una limpieza externa (ciclo de bombardeo “cometario”), sea una transmutación a lo bestia del planeta que ya no “puede esperar mas” o ambas. Luego, una vez la mayor parte de energías 3D negativas se hayan transmutado, comenzará el lento proceso de la integración y asentamiento de las energías 4D “positivas”, de forma que nosotros mismos, los que estamos encarnando en este planeta, si tras nuestra graduación 3D (completar nuestras lecciones y tras fallecer físicamente empezar en el siguiente “curso”) decidimos continuar en esta escuela, tendremos ese nuevo nivel evolutivo “listo” para ello.

¿Como lo hacemos?

No existe otra opción que trabajar en nosotros mismos. Cualquier técnica de las cientos que existen para quitarnos piedras de la mochila energética ayuda. Ser conscientes de que se nos induce constantemente al miedo, a la preocupación, al enfado, al enfrentamiento, etc., ayuda a no generarlos. Ser conscientes de que se nos manipula por decenas de frentes para que estemos “bajos” emocional, anímica y físicamente ayuda mucho más. Cuidar nuestra alimentación, salud y cuerpo físico es terriblemente importante, y todo debe hacerse ya. De hecho, tendría que estar para “ayer”, porque no hay mucho tiempo, desde nuestro punto de vista. Quizás vivamos muchos años con este proceso de transmutación paulatina si el planeta consigue deshacerse poco a poco (relativamente hablando) de los grandes “pegotes” que lleva encima, lo cual significa muchos años con fenómenos naturales cada vez más frecuentes. Quizás si ayudamos desde dentro podremos suavizar la manifestación física de los mismos. Cualquier terremoto, cualquier evento natural, puede convertirse en un desastre o puede parcialmente “calmarse” si la gente de la zona donde se acumula una gran presión de energías a ser transmutadas las transmutan desde “dentro”.

El mensaje que nos dan es: “no queda tiempo”. Literalmente, no lo hay. Si los que hemos creado este desastre (que nos hayan manipulado no es excusa, tenemos parte de responsabilidad por habernos dejado manipular, por ignorancia), no trabajamos en ello, fuerzas “mayores” lo harán por nosotros. Quizás tenga que ser así, porque no tengo ni idea de si se llegara “a tiempo” a asumir la masa crítica de personas que se necesitan para que esta limpieza energética se de a gran escala, sinceramente no tengo ni idea, así que lo único que podemos hacer es no esperar a que los demás lo hagan, sino que tenemos que tomar el toro por los cuernos y ser nosotros mismos, cada uno, quienes nos pongamos manos a la obra.

Como decía Michael Jackson: “If you wanna make the world, a better place, take a look at yourself, and make the change”.