David Topí

Escritor, formador y director de la EMEDT

El inconsciente colectivo sigue siendo un tema en el cual últimamente me veo sincronísticamente metido por todos lados, señal de que, por el momento, me toca estudiar o investigar al respecto. Estoy leyendo los trabajos de Rupert Sheldrake sobre campos mórficos y además, gracias a ideas sobre el tema discutidas en varios foros que voy siguiendo, voy atando cabos para entender más como nos afecta, y como podemos afectarlo.

La realidad común es creada por la psique de la masa del planeta

Es algo que todos sabemos, o por lo menos, que todos hemos oído hablar al respecto. El inconsciente colectivo es la suma de todas las “mentes”, proyecciones psico-energéticas, de todas las personas del planeta. Esta conciencia global refleja el estado de la realidad que, a nivel físico, se manifiesta en la Tierra. Puesto que, de forma genérica, estamos emitiendo constantemente un montón de patrones mentales que incluyen miedos, una distorsión de la realidad objetiva, caos, preocupaciones, limitaciones, etc., etc., la gran masa energética que forma esta conciencia global refleja ese estado interno de cada uno de nosotros a nivel planetario.

En muchos casos, estos patrones energéticos que emitimos son artificialmente provocados externamente (ya hemos hablado de eso también), y nos afectan tanto a nivel físico, como energético, que luego se traduce en proyecciones psíquicas y mentales. Es decir, si captamos “ondas” que nos hacen sentir “mal” (a nivel físico, o anímico) automáticamente manifestamos pensamientos de que nos sentimos mal y emitimos patrones energéticos en el inconsciente colectivo que añade en la realidad común más “ondas” que reflejan que estamos mal. Así se inicia el bucle.

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Limpiar nuestra propia realidad para limpiar nuestras “emisiones”

A nivel individual, el primer paso es que no te afecten las emisiones que recibes del exterior. Los factores de protección mas importantes son: ser consciente de ellos (protección “psíquica”, por conocimiento de causa, podríamos decir), protección “física”, es decir, robustez del cuerpo humano, estar “bien” y no “débiles”, comer adecuadamente (yo por ejemplo desde que me inicie en lo que se llama la dieta Paleo he notado cambios sustanciales, cada uno que investigue como mejorar su salud física) y protección energética (tener el sistema energético sano) con lo que podemos conseguir eludir o minimizar el efecto de aquello que se proyecta sobre nosotros o captamos.

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Sin embargo, aun no hemos cambiado el tipo de patrones psico-energéticos que emitimos al inconsciente colectivo, simplemente hemos hecho que nos afecte menos lo que recibimos del mismo o de fuentes externas. Ahora debemos modificar nuestra realidad interna, lo cual empieza por saber lidiar con la realidad externa sin negar ninguno de sus factores, por ejemplo, entender que hay cosas positivas en el mundo, pero que obviamente hay otras que son todo lo contrario (manipulación, control, el poder en manos de personas sin ninguna intención de arreglar nada, etc.). La claridad mental sobre la realidad objetiva de la masa común (no hablo a nivel individual), abre la puerta a la modificación de la misma. Es decir, no se trata de enfocarse solo en una polaridad esperando que así la otra no nos afecte, se trata de cambiar nuestra forma de entender la realidad física para conscientemente cambiarla. A pico y pala, es decir, poniendo empeño en ello, tomando acciones, ejecutando cosas que “arreglen” lo que podamos  arreglar, sea el alcance que sea que tengamos. La mejor frase que refleja este paso que tenemos que dar es la que dijo Gandhi “Se el cambio que quieres ver en el mundo”.

Convertirse en parte de ese 10% de masa critica necesario para influenciar al resto

No estoy hablando de un concepto filosófico, sino prácticamente “físico” o energético. Cuando en tu vida te comportas, vives, hablas y actúas como crees que el mundo entero debería hacerlo, empiezas a modificar tus proyecciones hacia esa masa inconsciente que compartimos todo el mundo. Cuando el planeta recoge esos nuevos patrones de comportamiento a nivel global, los devuelve en forma de realidad común manifestada en nuestra vida “física” y “real”.

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Afortunadamente, solo con que un numero mínimo de personas (entre otros, todos los que me leéis, porque sino, estaríais interesados en cualquier otro tema, imagino), estuvieran trabajando conscientemente para producir ese cambio, este se puede empezar a producir. Es la llamada masa critica, que es, se estima, un 10% de la población del planeta, pues la “calidad” de los pocos nuevos patrones energéticos generados supera la cantidad de los muchos de “baja calidad” existentes. Esto al menos, da esperanza, porque si pensamos que una gran parte de la humanidad son los llamados portales orgánicos, y del resto tenemos la mayoría que llamamos encarnaciones básicas y medias (muy importantes y una etapa de desarrollo como otra cualquiera, pero no en la que uno se pone a trabajar en estas cosas), quedan unos pocos millones de personas a nivel global que podrían provocar estos cambios.

Bloqueando a la masa critica

El problema es que esto que os cuento también lo saben los que precisamente tratan de hacer todo lo contrario, (supongo que no estoy descubriendo nada del otro mundo) es decir, que esta masa critica no se alcance nunca, que estos cambios no se produzcan de ninguna de las maneras. Como lo hacen es muy fácil, nos vemos atacados a nivel físico (alimentos y emisiones energéticas dañinas, TV, etc.) y nos vemos atacados a nivel emocional, anímico y psicológico (problemas genéricos que nunca podemos solucionar, crisis económicas, tambores de guerra, distracciones de todo tipo, etc.).

Así que, puesto que de esos pocos millones con el potencial de cambiar la realidad común cambiando su realidad personal, muchos están pendientes de no perder su trabajo, su casa, sus problemas personales, etc., el “sistema de control” consigue que solo unos pocos cientos de miles, realmente, están en condiciones de actuar realmente, muy por debajo de ese nivel de masa crítica necesario. La idea es actuar, sea poco o mucho, ser conscientes de la situación real, ser capaz de ver todos los ángulos y polaridades, y saber que todo lo que vaya a pasar en los próximos años, a nivel de realidad común, depende básicamente de lo que consigamos modificar del inconsciente colectivo que genera esta realidad común. La única cosa que tienes que tener en mente es esta: “se el cambio que quieres ver en el mundo”. Por pequeño que sea.