David Topí

Tratando de entender el mundo que no vemos

Registros Akashicos  David TopíEmpezamos una serie de varias entradas dedicadas a explorar algunas de las Leyes Universales bajo las cuales todos estamos influenciados por el simple hecho de vivir en este planeta. Probablemente la Ley de la Atracción sea la única “ley” que conocemos hasta el mas mínimo detalle gracias a todo lo que se ha publicado ya sobre ella, pero ¿sabias que, según algunos místicos  y estudiosos, nuestra realidad en la Tierra esta gobernada por nada más y nada menos que 48 leyes espirituales?

Nosotros vamos a tratar con 6 de ellas, todas complementarias y todas derivadas y relacionadas unas con otras, empezando por la Ley de la Creación Consciente.

Ley de la Creación Consciente

“Aquello sobre lo cual emito pensamientos conscientes, es aquello que empiezo a atraer hacia mi. Aquello sobre lo cual pongo emoción complementando a mi pensamiento, es aquello que llega a mi mas rápidamente.

Como imagino os dais cuenta, esta ley y la Ley de la Atracción se meten normalmente en el mismo saco, siendo esta última el método o proceso por el cual se convierten en realidad aquello sobre lo que pensamos, pero desde el punto de vista del “universo”, ambas leyes son dos cosas ligeramente diferentes.

Observar vs Crear

La ley de la Atracción es como un bumerán, nuestros pensamientos crean nuestra realidad, lo que emitimos ahí fuera, consciente o no, conforma lo que atraemos hacia nosotros.  La Ley de la Creación Consciente es la ley que rige la emisión de una vibración o frecuencia con nuestros pensamientos de forma consciente, especificando aquello que deseamos manifestar.

Evidentemente cuando aplicamos la Ley de la Atracción y su método estamos aplicando esta Ley, pues somos conscientes de lo que estamos manifestando. Cuando vivimos y nos dejamos llevar por las manifestaciones del inconsciente colectivo y la realidad creada por nuestro subconsciente, esta Ley está inactiva, y solo la Ley de la Atracción se encuentra operando en nuestra realidad.

Cuando no aplicamos la Creación Consciente estamos siendo simplemente observadores del mundo, no creadores del mismo, y es que la Ley de la Atracción puede trabajar a nuestro favor o en contra nuestro, dependiendo de como nos sentimos, que clase de pensamientos tenemos, que clase de emociones lanzamos al exterior y tenemos, pero está siempre operativa, por el simple hecho de que nosotros siempre estamos pensando.

Integrar la Ley de Creación Consciente es usar solo la parte positiva de la Ley de la Atracción, decidiendo de antemano que tipo de pensamiento, vibración y emoción vamos a “lanzar” deliberadamente para atraer hacia nosotros aquello que queremos, no aquello que el conjunto de ideas y emociones del resto de personas han creado en nuestra realidad para nosotros.