David Topí

Tratando de entender el mundo que no vemos

David Topi

Si el planeta en el que vivimos nos parece que está “saturadito” de gente, no os quiero ni contar lo que anda suelto por los llamados planos internos o planos no físicos de nuestro planeta. He escrito varias veces al respecto, así que para no aburriros, lo único que quería detallar un poco más es el tema de los “habitantes” de cada plano, tal y como lo he ido aprendiendo estos últimos años, tanto en la práctica mediante la información que recibo en las lecturas de registros, las meditaciones con entidades que llamamos guías, las enseñanzas de la Teosofía, los cursos y libros de proyección astral, etc..

Rápido repaso a la tercera densidad

Cada nivel evolutivo que llamamos densidad está sub-dividido a su vez en diferentes niveles frecuenciales que podemos llamar sub-planos o sub-niveles. Así, de forma genérica, y luego entraremos en nomenclaturas, nuestra tercera densidad se divide de la siguiente forma:

3.7 Plano adi
3.6 Plano anupadaka
3.5 Plano atmico
3.4 Planos budico
3.3 Plano mental
3.2 Plano emocional o astral
3.1 Plano eterico

Todos conocéis el plano astral y los que hayáis leído algo de teosofía probablemente conocéis el plano mental con el nombre de plano devachanico. Es un lio de terminologías, porque los niveles frecuenciales más altos de nuestro planeta se llaman en casi todos los sitios simplemente “planos espirituales” o planos “terrestres superiores”, y siendo términos tan genéricos dan lugar a confusión, por eso yo prefiero identificarlos por “números”. Lo que pasa es que, claro, esto es una clasificación “humana”, visto desde el punto de vista del Yo Superior y de las entidades que residen en ellos lo único que perciben son diferentes niveles energéticos, no les ponen números, e igual eso nos confunde un poco al hacerles preguntas. Además, estos planos son puramente terrestres, aunque cada planeta “vivo” pueda tener sus diferentes planos no físicos en cada densidad, lo que tenemos por aquí, es exclusivo de la Tierra.

En todo caso, tampoco nos vamos a romper mucho la cabeza al respecto sino que quiero simplemente colocar más o menos los diferentes tipos de seres y entidades para situarlas en el mapa.

“Habitantes” del plano astral

Es el más conocido, especialmente porque es el más fácil de acceder, especialmente con técnicas de proyección astral, y en meditación, y del cual hay más literatura. Lo primero que nos encontramos en los niveles inferiores son simplemente formas de energía compacta, principalmente negativas, que han cobrado semi-vida, o son semi-conscientes porque nacen de las energías del inconsciente colectivo. Este tipo de “entidades” funcionan simplemente por ley de atracción, donde existe una energía compatible, allá se sienten atraídas, y se pueden disolver y desintegrar de vuelta de nuevo en la energía genérica del plano al que pertenecen. Luego en lo que llamamos el astral medio, tenemos los sistemas de creencias, sobre los que podéis leer aquí al respecto, y por supuesto todo el tipo de entidades que podríamos llamar “demoniacas”, semi o muy inteligente, poco o muy poderosas, pues las hay de todos los colores y para todos los gustos. Esto en la parte “negativa” del espectro.

David Topi

También empezando por los planos astrales y en toda la escala de diferentes niveles de nuestra tercera densidad, coexisten todos los seres y entes que trabajan directamente con el planeta, todos las energías de los elementales, de las fuerzas que gobiernan la primera y la segunda densidad, así como seres que podríamos llamar “guías” que se encargan de la protección y el cuidado de “Gaia”.

Planos devachanicos y planos superiores

A medida que subimos un poco en los diferentes niveles frecuenciales que rodean al planeta, nos encontramos un elenco de entidades a las cuales, si las llamáramos a todas “seres de luz” ya estaríamos acertando, pues se hace difícil distinguir categorías o clasificaciones, seria como intentar explicar a un alíen de Urano la diferencia entre un Chino y un Japonés, un poco complejo. Aun así, podemos más o menos distinguir ciertos grupos amplios de entidades que nos asisten desde estos niveles.

El primero de ellos serian las personas, las almas, que directamente tras su graduación del nivel en el que nos encontramos ahora, la tercera densidad, han deseado permanecer en los planos internos para echar un cable a los que seguimos encarnados. Aquí evidentemente podremos encontrar lo que llamamos guías espirituales, pues pueden ser entidades que alcanzaron su “graduación” 3D hace 100 o 1500 años y que se han mantenido, por actitud de servicio a nosotros, trabajando desde estos niveles. Suelen ser guías individuales, asignados a nosotros por mil motivos distintos, y que se rigen por las directrices de nuestro Yo Superior según los planes que tengamos para cada encarnación.

El siguiente grupo, parecido, serian esas mismas almas que tras su graduación forman ciertos grupos específicos de ayuda, y se convierten, algunas de ellas, en los que se llama popularmente “maestros ascendidos”. Este tipo de almas no están asignadas directamente a una persona encarnada, sino que trabajan en grupos con diferentes arquetipos de la humanidad, con energías más globales y con la supervisión de eventos energéticos que puedan o no manifestarse luego a nivel físico. Esto es evidentemente una descripción burda y genérica, pero nos sirve para diferenciar el trabajo de estos grupos, de las almas que se convierten en guías individuales.

Entidades que nunca han encarnado físicamente

Luego en estos mismos niveles frecuenciales tenemos entidades que jamás han encarnado a nivel físico, y que pertenecen exclusivamente a los planos terrestres y cuya única misión es la ayuda, protección, y apoyo a almas que siguen encarnando físicamente. Es el mismo papel de “guías espirituales” que tienen almas 3D graduadas, pero la diferencia es que este tipo de seres no ha estado nunca encarnados en un cuerpo.

Finalmente, y en los planos más elevados, frecuencialmente hablando, y también con idéntica función que el grupo anterior, tenemos todo tipo de entidades y seres que podríamos llamar “angelicales” o asociar con el concepto ángeles. Pero aquí la cosa es un poco más compleja, y sobretodo cuesta distinguir cuando alguien te habla de ángeles desde el concepto “religioso” y la parafernalia montada en torno a ello, cuando se trata de creaciones del inconsciente colectivo debido a la imaginaria existente en el mismo, o cuando realmente estamos hablando de entidades de estos planos con existencia propia pase lo que pase y piensen lo que piensen las grandes masas de la humanidad tan manipuladas por las religiones. Como veis, yo soy un poco escéptico en el tema “ángeles” cuando tiene asociado un concepto religioso, pero totalmente convencido de que un cierto tipo de entidades o seres que pueden tomar este tipo de forma porque les conviene para su trabajo.

Este punto es muy importante, porque toda entidad fuera del plano físico puede moldear su apariencia según le convenga. Y todo ser que trabaje como guía y ayude a otro adecuará su imagen a aquello que sea más oportuno según el caso. Yo siempre digo en los talleres de meditación que hago de introducción a la conexión con nuestros guías espirituales que yo empecé viendo a los seres que yo llamo mis guías como monjes tibetanos, luego con la pinta de Gandalf, y luego simplemente como las formas de energía que son, sin ninguna figura o disfraz asociado.

Una ayuda siempre disponible

Todo esto no es más que una súper-generalización de la diversidad de formas, seres y entidades que existen alrededor nuestro, y que están disponibles para echarnos un cable en todo momento. Siempre se rigen por los parámetros encarnativos de cada uno de nosotros, por aquello que desde nuestro Yo Superior se indica que es necesario, y donde están marcados los limites de intervención. También se mantiene muy claro que no se puede violar nunca el libre albedrio de nadie, así que otra de las reglas de oro es que si quieres ayuda, tienes que pedirla, ya que de lo contrario, se podrán estar estirando de los pelos, pero si no das permiso conscientemente para ello, a no ser que lo de tu Yo Superior, no intervendrán. Y es una lastima, porque además de un gran sentido del humor, son un gran recurso que nos recuerdan constantemente que aunque lo parezca, nunca estamos solos en esta travesía evolutiva.