David Topí

Escritor, formador y director de la EMEDT

Mas sobre multidimensionalidad: enganche a una realidad base

Por David Topí - 7 - Abril - 2011 10:54 am

philad1Llevo unos días que no puedo despegarme de mi lector de ebooks, y es que he encontrado varios libros sobre el Experimento Filadelfia (también conocido como el Proyecto Montauk o Proyecto Arcoiris), y estoy completamente absorbido por el estudio de lo que pasó hace ya más de 60 años.

El proyecto Montauk fue un experimento realizado en 1943 para hacer invisible a un barco de la armada estadounidense de forma que no pudiera ser detectado por los radares, pero con el resultado de que terminaron abriendo una brecha espacio-temporal y crearon distorsiones en el continuo espacial de aquel momento. El barco no solo se volvió “invisible”, sino que parece ser fue transportado a otras realidades paralelas, ida y vuelta, varias veces. Tras el cierre “oficial” del experimento, este se convirtió de forma oculta y clandestina, hasta 1983, en un proyecto para aprender a abrir este tipo de portales en el tiempo y el espacio, a ir y volver de forma física de un año a otro, a modificar el comportamiento de la gente mediante la transmisión de un cierto tipo de ondas que podían alterar el estado de animo, etc.  Los libros están escritos por técnicos y personal militar y civil que participaron en ellos (especialmente Preston Nichols) y que años después han puesto por escrito lo que pasó hasta que, ellos mismos, decidieron darlo por concluido después de una serie de problemas “graves” mientras “jugaban” con el tiempo y el espacio (dicen que llegaron a “perder” a varios miles de personas en los experimentos pues los “mandaban” por ciertos portales y no los podían hacer regresar).

Dejando a un lado que existan pruebas sobre este tipo de experimentos o no, de que sea todo cierto o no, lo que me ha tenido muy entretenido han sido los estudios sobre la conciencia y las líneas temporales que el grupo de científicos que estaba detrás de estos experimentos (especialmente John Von Niewmann, uno de los padres del proyecto Manhatan, bomba atómica, con Einstein) llevó a cabo.

Perdida de referencia de una “realidad base”

Si os acordáis, en las últimas semanas he publicado bastante sobre temas de multidimensionalidad, líneas temporales paralelas, actividades durante el sueño, etc. Desde el punto de vista espiritual, me es fácil comprenderlo, pues tengo mis propias experiencias sobre sueños lucidos en otras dimensiones paralelas, etc. (como comente una vez, cuando lo explicas no es lo mismo que cuando lo vives, y “sabes” a ciencia cierta lo que significan). Lo que no entendía hasta ahora es como escogemos una “realidad base”, de referencia, a partir de la cual se van generando esas otras realidades paralelas en las cuales también coexistimos.

Cuando se hizo el experimento Filadelfia, todo el personal a bordo del barco USS Eldrige fue transportado a una de esas realidades paralelas, durante un cierto tiempo, y al volver todos sufrieron terribles trastornos mentales y psíquicos. El motivo es que los campos electromagnéticos generados para conseguir hacer invisible al barco, habían roto además la conexión “energética” (por decirlo de alguna manera) que cada uno de nosotros tiene con la “realidad” en la cual estamos encarnados.

Es decir, para poder estar asentados en esta dimensión en la que estamos, en esta línea temporal, parece ser (según los informes y conclusiones de los técnicos del proyecto), que el Yo Superior, en el momento de encarnar, “sintoniza” al alma (su proyección) con la “frecuencia” de la dimensión o línea temporal en la cual quiere existir. Es como si nos colocáramos un arnés que nos engancha, literalmente, a este continuo temporal en el que existimos. De no tenerlo, el cuerpo físico podría (teóricamente) saltar de una realidad paralela a otra al haber perdido la referencia sobre su línea temporal base y no tendría, nuestra mente, nada que la sincronizara y sujetara a este “tiempo” y realidad.

Mantener la sincronización con la realidad

Parte del experimento consistía en como hacer para que los que eran transportados a esas otras realidades, no perdieran esta sincronización y enganche con la realidad de la cual partían, y tras muchos años, y muchos ensayos, parece que consiguieron resultados espectaculares y avances tecnológicos impresionantes (por supuesto bien guardaditos vete a saber donde).

Lo interesante es saber que a nivel de “alma”, estamos enganchados a una línea temporal concreta escogida por nuestro Yo Superior, en la cual experimentamos una serie de sucesos, lecciones, eventos, etc. Pero que tranquilamente podríamos anclarnos a cualquier otra si se rompe esta “conexión” o punto de anclaje. Que vaguemos durante el sueño o que nuestra mente pueda sintonizar esas otras realidades, viene dado por el hecho de que aunque seguimos anclados y conectados como referencia a esta línea temporal base, cuando estamos libres de las restricciones físicas (durante el sueño, por ejemplo) nos es fácil “explorar” y “conectar” con otras líneas temporales sabiendo (el alma) que tiene bien puesto el arnés que la llevara de vuelta a su línea base.

Ya no se trata ni siquiera de que existan encarnaciones simultaneas en nuestra misma línea temporal, sino de que nosotros mismos existimos en otras realidades paralelas, o incluso de que podemos conectar con encarnaciones simultaneas en realidades paralelas completamente distintas. Es un ejercicio mental de mucho cuidado el tratar de entender todo esto, yo ya os digo, llevo muchos días que no me despego de la lectura de estos libros porque lo encuentro fascinante.