Múltiples fuentes y múltiples procedencias del ser

Por David Topí - 8 - octubre - 2013 7:09 pm

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Cuando hablamos de la “Fuente”, y aquí cada uno le pone el nombre místico, esotérico, religioso o cultural que desee, nos imaginamos que TODO lo que EXISTE proviene de un único repositorio de energía-consciencia-vibración a donde todo eso que “ha salido” de esa Fuente vuelve.

Evidentemente esto es correcto, todo lo que existe en la Creación vuelve a fundirse con la “Fuente” de esta creación en algún momento, independientemente del tipo de ser que seas o del camino evolutivo que tengas. Lo que no es tan normal es entender que existen, en realidad, diferentes “sub-fuentes” o porciones de la Fuente “primaria” que tienen el potencial creador y la potestad de “crear” vida de la misma forma que esa Fuente “total”, y que diferentes partes de la creación no vuelven a la Fuente primaria, sino vuelven a la Fuente de la cual salieron, a una sub-fuente.

El esquema de los diferentes logos

Ya sabemos que, a nivel metafísico, la Creación está estructurada en niveles vibratorios-evolutivos-frecuenciales. Que además existen jerarquías, planos, dimensiones, etc. y diferentes niveles de conciencia. Toda la energía de nuestro universo es consciente, y dentro del mismo, y de cada uno de los diferentes universos, millones de galaxias son seres por derecho propio. Al “ser”, la conciencia que mantiene y se manifiesta como lo que nosotros vemos como una galaxia, le solemos llamar, para entendernos, el “Logos Galáctico”. Este logos galáctico tiene el potencial para ser un creador de pleno derecho, de tal manera que es el dador de vida de los seres que nosotros vemos encarnados o manifestados como soles y estrellas. Nuestro astro, a quien llamamos el “Logos Solar”, es un ser que se encuentra, por decirlo así, un nivel o escalón más bajo en la jerarquía creadora de la estructura de TODO lo que EXISTE. Y algo parecido pasa luego con los seres-conciencias-energías que dan vida a los sistemas planetarios, que también son “logos” por excelencia, con un potencial menor que un “logos solar”, pero creadores al fin y al cabo. En este momento, por ejemplo, nuestro propio logos solar está “creando cosas” por las cercanías de sus dominios, que tienen que ver con el sistema binario en el cual nos encontramos existiendo, y la formación de un nuevo sistema solar alrededor de la estrella que llamamos “Némesis”, y que orbita alrededor de nuestro Sol (la misma que es responsable del caos que se monta en la nube de Oort a su paso).

Todo esto de alguna u otra forma lo he explicado ya en el blog, en las charlas y en los diferentes cursos de Sanación Akashica, excepto el tema de que diferentes personas pueden tener diferente “origen” a nivel del ser que son.

Diferentes puntos de origen del ser

¿Que significa esto? Significa que muchos de nosotros, a nivel de ser o de espíritu (que no de alma, que el alma es el enlace entre el “ser” y el cuerpo físico, y se forma con la energía de los diferentes planos de nuestro planeta), provenimos de diferentes “fuentes”. Yo soy consciente de que mi origen se encuentra en un Logos Galáctico, en el nuestro, en la Vía Láctea. Soy consciente de que el ser que ahora habita este cuerpo físico que tengo “salió” o nació de nuestra galaxia, y no de la Fuente primaria (pero en cierto modo, como nuestro logos galáctico proviene de la Fuente primaria todos hemos salido de ahí, pero ya me entendéis lo que quiero decir). Mi origen, y el de muchas otros seres/espíritus/personas encarnando ahora en la Tierra es la conciencia-ser de la Vía Láctea, pero no es así para todo el mundo. Muchas otras personas tienen su origen fuera de nuestra galaxia, y es allá, a su logos particular, a donde volverán cuando terminen su periplo evolutivo aunque ahora estén, en este nivel, en nuestro planeta.

Otras personas, sin embargo, no han “nacido” de un logos galáctico, sino de un logos solar. Cada sol o estrella tiene el mismo potencial creador que tiene un logos galáctico, simplemente a un nivel menor, y trillones de seres han sido creados desde este nivel evolutivo, por lo que a él volverán al finalizar su periplo por los diferentes planos y “cursos” por los que todos pasamos.

En este caso, dentro de nuestra Vía Láctea, y hablando en términos de “densidades” para entendernos, la vuelta a casa tiene 8 niveles de evolución y conciencia, estando en el tercero a punto de entrar en el cuarto. Como ya sabéis, estos niveles evolutivos en nuestro sistema galáctico es lo que llamamos la evolución por octavas, y es lo que llamamos séptima densidad el último “nivel de conciencia” antes de la reintegración con nuestra Fuente, para volver a empezar posiblemente luego, no se, de alguna forma en algún otro sistema de nivel superior.

Diferentes esquemas evolutivos para diferentes Fuentes

Sin embargo este sistema de niveles no es completamente igual para todos los logos galácticos, algo que he descubierto recientemente, pues he tenido la posibilidad de interactuar con algún ser/entidad cuyo origen se encuentra fuera de nuestra galaxia (como muchos millones de personas que están ahora aquí encarnadas, errantes de densidades superiores en su mayoría). Así, al preguntar por los niveles evolutivos del origen de este ser en particular, me explicó que no miden los saltos de vuelta a su fuente en 8 niveles como nosotros, o en octavas, sino de otra forma, quedándole en concreto a esta entidad, 2 niveles para reunirse con su Logos, que era el ser que daba “vida” a otra macro galaxia de la cual no tenemos noticia alguna. Al entender esto, entonces pregunté por los diferentes esquemas evolutivos que marcan el camino de cada uno de los seres-espíritus-conciencias, y básicamente la respuesta fue que depende de la configuración que cada logos galáctico establezca para sus “dominios”, a pesar de que, en muchas galaxias cercanas, se sigue una escala de saltos evolutivos parecida a la nuestra, aunque no del todo idéntica.

Esta es una de las explicaciones más claras que me ha llevado a entender porque ciertas canalizaciones, al menos aquellas que yo considero que son de bastante calidad/fiabilidad, nos describen los sistemas evolutivos de forma algo diferente, y porque cuando ellos (los seres canalizados) describen su propio nivel evolutivo, y lo intentan ajustar al nuestro para darnos una comparación, muchas veces nos perdemos, se contradicen con lo que creemos saber, o no hay forma de saber como de “avanzados” están respecto a nosotros, pues simplemente en su sistema de origen, los “pasos” de vuelta a casa son diferentes y su traducción/comparación es poco menos que imposible.

Pensad que yo aquí no estoy hablando de dimensiones como concepto frecuencial o plano vibratorio, pues dimensiones existen infinitas, sino que yo uso el termino “densidad” para referirme al nivel de conciencia y nivel evolutivo que una entidad debe ir adquiriendo a lo largo de su evolución. La humanidad, se encuentra en el nivel evolutivo que llamamos tercera densidad, tercera dimensión, tercer nivel frecuencial, y estamos entrando en el nivel evolutivo que llamamos cuarta densidad, cuarto nivel evolutivo, etc, lo cual no es lo mismo que el nivel frecuencial que alcanza el planeta en su salto frecuencial para el que se está preparando.

¿Y que diferencia hay entre venir del logos de la Vía Láctea, del logos de Andrómeda, del Logos de Irpie, o de cualquier otro Logos galáctico respecto a haber sido creado por un logos solar como nuestra estrella? Simplemente que la fuente a la que volvemos tiene un orden diferente y que dependiendo del sistema de origen los pasos de vuelta son diferentes. Pero no es algo que se pueda cuantificar, ni siquiera es algo que se pueda notar o calificar por el nivel evolutivo que tenga una persona o un ser cuando está encarnado. Se trata simplemente de que existen múltiples Fuentes de múltiples niveles y que diferentes “espíritus”, porciones de la “chispa divina” o “matrices de luz” han salido/nacido de ellos y ahora están encarnados aquí o en cualquier otro sistema planetario y tratando de hacer su camino de vuelta al hogar de donde salieron. En lo mas profundo de nuestro ser, todos anhelamos el regreso a la Fuente, a casa, pero, eso si, cada uno a la nuestra :—).