En las últimas semanas he empezado a incorporar más información sobre lo que podemos denominar nuestra misión y propósito en las lecturas generales de Registros Akashicos, cuando está disponible y cuando el Yo Superior de la persona a la que leo quiere transmitirme algo en concreto. Como en todo, a medida que vas profundizando y mejorando vas descubriendo ciertos patrones o ciertas similitudes en lo que podríamos denominar el perfil de la persona y la información que recibe.
Ideas genéricas
Todos nos preguntamos alguna vez que es lo que realmente hemos venido a hacer en este mundo. Hay miles de personas desesperadas por dar sentido a su vida intentando averiguar cual es el propósito de haber nacido en un lugar o en otro, con ciertas cualidades o con otras y como aplicarlas a algo útil para ellos y para los demás. Cuando explico lo que podemos ver en los Registros, siempre digo que nuestra misión o propósito es algo que nos sirve como referencia en todas y cada una de las circunstancias de la vida, no depende del país en el que vives o del momento en el que te encuentras. Este propósito es atemporal, sin limitación geográfica, idiomática o cultural. Es universalmente válido y universalmente aplicable. Una misión en la vida, como puede ser por ejemplo ayudar a los niños a crecer felices, no implica limitaciones de ningún tipo, no te dice cómo y cuándo debes hacerlo, no depende de que vivas en un país o en otro y no tiene ninguna connotación cultural o religiosa o de ningún tipo. Sin embargo, es una guía, una brújula, una dirección a seguir, porque decidas lo que decidas hacer, si está conforme a esa máxima que es tu misión, te sentirás en el camino correcto.
Dos perfiles principales
Digamos que a través de las lecturas he podido definir un par de perfiles principales, el primero, el de aquellas personas que aún están preparándose, o adquiriendo información, experiencias y conocimientos para lo que más adelante, en algún momento de su vida, puede llegar a manifestarse como la actividad que ponga en práctica esa misión. Son personas que están trabajando de abogados, de profesores, de jardineros, ingenieros o doctores, y cuando les digo que según lo que yo percibo han venido a hacer investigación en nuevos campos, a trabajar con personas con problemas o han venido para ayudar a otros en una cierta área, lo ven distante y no se parece en nada a su situación actual, pero resuena con ellos porque ya les gusta o les atrae. Ha habido varios casos de personas muy jóvenes que estaban estudiando algo que tenía relación con lo que aparecía como misión en la vida, pero que ni de lejos evidentemente estaban trabajando en ella. Quizás dentro de 15 o 20 años cuando hayan adquirido las herramientas y conocimientos que necesitan para llevarlas a cabo será cuando la vida les ponga delante las oportunidades para hacerlo.
El otro grupo que parece que atraigo bastante es el de personas que están ya preparadas para iniciar esa misión, que tienen años de experiencias, que ya han pasado por muchas cosas, pero que sin embargo, están ahora estancadas, no saben por donde tirar. Si les comento que yo percibo que su camino está relacionado con tal y cual cosa, es como si de repente abriéramos los ojos o confirmáramos algo que a nivel interno parece que sabíamos, pero que la mente racional o no aceptaba, o no reconocía o no sabía como llevar a cabo. Esa información, de repente, traída a nivel consciente, parece abrir de golpe varias puertas y dar claridad a un camino que aunque probablemente ya teníamos delante, no sabíamos por donde cogerlo.
Cada cosa a su tiempo
También sucede que a veces percibo cierta información, pero personalmente me parece “poca cosa”. Es decir, me da la impresión de que la información no es suficiente para poder dar una respuesta coherente a la persona y orientarla en una dirección o en otra. En esos casos, la respuesta de los archivos es “cada cosa a su tiempo”. Es decir, en estos momentos, para lo que nosotros necesitamos, esa es la información que debemos conocer, probablemente para evitar condicionarnos, para que nuestro libre albedrío no se vea afectado, o para que no nos vayamos por “los cerros de Ubeda” (expresión). Esa “mínima” orientación, está destinada a poner a la persona en una dirección en concreto a veces, pero sin decirle que es lo que hay tres calles más lejos, pues es probable que saberlo pueda condicionar algo que deba hacer o pasar entre medio.
En todo caso, estoy contento de haber empezado a incorporar más detalles en este área de las lecturas, porque conociendo la información del perfil que encontramos en los archivos sobre nuestro origen, habilidades, lecciones y misión, entre otras muchas cosas, uno se lleva a casa un retrato de uno mismo que parece confirmar lo que todos sabemos, que somos unas magnificas personas, que estamos aquí para aprender mucho, para cumplir ciertas cosas, y ademas, para pasárnoslo bien en el camino
.









