Influencias en los diferentes niveles del ser humano

Por David Topí - February - 8 - 2012

Hay mucho miedo en el ambiente, en el inconsciente colectivo. Me lo han dicho ya muchas personas cuando hablamos de los cursos de registros y de las limpiezas energéticas y de todo lo que va saliendo en ellas. En España es el miedo a la crisis económica, que se suma a otros miedos y preocupaciones que no dejan de atacarnos por todos lados, en otros lados del planeta la cosa sigue el mismo camino. Que si habrá una guerra, que si los cambios en el planeta, que si se desploma el sistema. Es muy difícil mantenerse centrado y desconectado lo más posible de todo esto ya que la presión, si la sentís aunque solo sea por un desasosiego interno, crece cada día.

Todo tipo de influencias

Como seres humanos que somos, como antenas receptoras de las energías externas, y como conectados a todo lo que existe, no podemos dejar de interactuar con todas esas “ondas”, sean “positivas” o sean “negativas”. Y es que vivimos bajo influencias energéticas de muchos tipos, que nos pueden ayudar o que nos pueden generar malestar. Todo depende muchas veces como de conscientes somos de esas influencias. Vamos a ver las más importantes:

Registros Akashicos  David Topí

La “Fuente” y nuestro Yo Superior

Puesto que en “algún nivel” provenimos de la Fuente, y nuestro Yo Superior está permanentemente conectado a ella, y “es parte de ella”, una de las influencias y conexiones principales que debemos desarrollar activamente es la apertura del séptimo chakra para que esta influencia, positiva, se deje sentir en nuestras vidas. El consejo a seguir es: aprende a meditar. Es así de simple.

Nuestros Guías, Protectores, Amparadores, etc..

Entidades de otros ordenes y densidades o niveles evolutivos superiores que se ofrecen a trabajar como guías, amparadores, protectores, etc., son otra influencia positiva a buscar activamente. Aprender a diferenciarlos de entidades negativas que se hacen pasar por lo que no son forma parte del proceso de aprendizaje y crecimiento, pero no por ello hay que dejar de buscar ayuda u orientación en “seres” que buscan activamente echar una mano. Mismo consejo: aprende a meditar.

La mente consciente y los arquetipos o personajes del Ego

Nuestra mente consciente se encuentra constantemente influenciada por nuestro ego, la suma de los diferentes personajes y arquetipos que hemos creado para navegar por la realidad. Lo que llamamos el ego, del que ya hemos hablado en varios artículos, hay que aprender a controlarlo, y darle el papel que tiene, gobernar el ordenador de la mente siguiendo las instrucciones que le marque otras partes más profundas de nosotros mismos (el alma), de forma que sea capaz de hacernos navegar por la vida sin miedos. El ego se ve influenciado por sus propios patrones energéticos que recoge de lo que percibe del exterior, sobretodo en la interacción con otras personas, por lo que influencia a la mente consciente a sabiendas de lo que hace para prevenir siempre que podamos ser dañados o heridos, pues su papel principal es la supervivencia del cuerpo físico que gobierna. Controlar el ego pasa por un dialogo interno, por ser capaz de percibir su manipulación y por “calmar” esa necesidad de tomar el control en todo momento. Al ego no se le suprime, se le pone a trabajar en armonía con el alma.

El inconsciente

Nuestra conexión con el inconsciente colectivo. Una de las influencias mas grandes que tenemos y de la cual es terriblemente difícil escapar. Somos victimas de todo lo que se cuece en el aire, de todo lo que transpira a nivel de humanidad, Estamos en permanente contacto con todos los seres que habitan el planeta a raíz de este inconsciente colectivo, y es por aquí donde nos “atacan” más y más y por donde llegan la mayoría de los miedos que se anclan a nosotros a nivel de sistema energético, pues los autogeneramos una vez hemos percibido algo de ahí fuera que nos crea una sensación o bloqueo que no tendría porque salir de nosotros de forma natural. Es el medio de control por excelencia de la granja humana. Controlar su influencia pasa por estar atento a lo que percibimos en nosotros mismos, ser “conscientes” de ello, para poder “analizarlo” de forma racional y poder distanciarnos de esas energías externas que no tienen porque afectarnos, si no queremos que lo hagan.

El subconsciente

El garaje de la mente, el almacén de nuestro ser y de procesos profundos que tienen mucho poder en nuestra vida. El subconsciente maneja nuestro día a día también de forma muy sutil, entierra aquello que pudiera hacernos daño o causar algún problema que la mente lógica no sabe como solucionar, y es a su vez una de las facetas energéticas del ser humano que hay que tratar de tener mas limpias y ordenadas. Hay muchas formas de trabajar el subconsciente, una de ellas es escribir sin pensar demasiado para dar rienda suelta a lo que hay en nuestro interior, otra es hablar en voz alta y grabarnos, dejar que surja naturalmente todo lo que llevamos dentro, otra son las limpiezas energéticas de patrones de comportamiento, conductas, traumas, fobias, etc.

El Alma o el “Yo Interior”

Y como no también tenemos la influencia del alma, que debería ser el capitán que maneja el timón de nuestra existencia dando ordenes al ego y a la mente consciente para que tome las decisiones correctas en cada momento. Convertirla en la brújula interior es uno de los mejores regalos que podemos hacernos. El alma, al estar conectada y ser parte del Yo Superior, y en ultima instancia de la Fuente, es una de las influencias que debemos desarrollar también, incrementar su nivel de presencia “real” en nuestra vida, pues su “sabiduría” nos ayuda a bloquear los efectos de las influencias negativas del entorno y del inconsciente colectivo a la cual estamos siendo sometidos.

Sistema energético, cuerpos sutiles, chakras, aura

Finalmente otra de las influencias negativas que tenemos en nuestra vida es la que sufre nuestro sistema energético mediante la interacción con las energías del entorno, del planeta. Aquí nos afecta de todo, desde un incremento en los campos electromagnéticos de la Tierra, hasta el aura de la persona con la que te has sentado en el metro al lado. Muchos de los bloqueos que recogemos y que manifestamos son autogenerados y provienen de lo descrito anteriormente, del inconsciente colectivo, del subconsciente o de la mente lógica (miedos, etc.), pero otros son simplemente cosas que nos influencian sin darnos cuenta por el hecho de movernos en vastos campos energéticos allá donde vamos. Manejar y bloquear sus efectos pasa por ser conscientes de ellos, por aprender a protegernos y por llevar una vida energéticamente sana.

La evolución del hombre

Por David Topí - February - 3 - 2012

Registros Akashicos  David Topí

Estos días estoy leyendo la obra de P.D Ouspensky, un filosofo ruso que fue alumno de Gurdjieff, uno de los “diseminadores” del esoterismo “ancestral” en occidente. En uno de sus libros “Fragmentos de una Enseñanza desconocida”, Gurdjieff le explica su punto de vista sobre la evolución de la humanidad y del hombre en relación a la Tierra. Me ha parecido interesante para compartirlo ya que, parte de lo que se habla sobre la vida orgánica, es algo que también vemos en los cursos de registros. He añadido notas para clarificar en el texto.

¿Cómo debe comprenderse la evolución?

Alguien preguntó durante una reunión: "¿Cómo debe comprenderse la evolución?"
—La evolución del hombre, respondió G., se puede comprender como el desarrollo en él de aquellas facultades y poderes que jamás se desarrollan de por sí, es decir, mecánicamente. Sólo este tipo de desarrollo o de  crecimiento marca la evolución real del hombre. No hay, y  no puede haber, ninguna otra clase de evolución.  "Consideremos al hombre en el grado actual de su desarrollo. La naturaleza lo ha hecho tal cual es y tomado colectivamente, hasta donde podemos ver, así permanecerá. Los cambios que podrían ir en contra de las exigencias generales de la naturaleza sólo se pueden producir en unidades separadas.

"Para comprender la ley de la evolución del hombre, es indispensable captar que esta evolución, más allá de cierto grado, no es en absoluto necesaria, es decir: de ningún modo necesaria para el desarrollo propio de la naturaleza en un momento dado. En términos más precisos, la evolución de la humanidad corresponde a la evolución de los planetas; pero el proceso evolutivo de los planetas, para nosotros, se desarrolla a través de ciclos de tiempo infinitamente largos. En el espacio de tiempo que el pensar humano puede abarcar, no puede tener lugar ningún cambio esencial en la vida de los planetas, y por consiguiente no puede tener lugar ningún cambio esencial en la vida de la humanidad.

"La humanidad no progresa, ni evoluciona. Lo que nos parece ser progreso o evolución es una modificación parcial que puede ser inmediatamente contrabalanceada por una modificación correspondiente en la dirección opuesta. "La humanidad, así como el resto de la vida orgánica, existe sobre la tierra para los fines propios de la tierra. Y es exactamente lo que debe ser para responder a las necesidades actuales de la tierra.

"Sólo un pensamiento tan teórico y tan alejado de los hechos como el pensamiento europeo moderno, podría concebir la posibilidad de la evolución del hombre independientemente de la naturaleza circundante, o considerar la evolución del hombre como una gradual conquista de la naturaleza. Esto es completamente imposible. Ya sea que viva, muera, evolucione o degenere, igualmente el hombre sirve a los fines de la naturaleza, o más bien, la naturaleza se sirve igualmente —aunque quizá por motivos diferentes— de los resultados tanto de la evolución como de la degeneración. La humanidad considerada como un todo jamás puede escapar a la naturaleza, ya que aun en su lucha contra ella, el hombre actúa de conformidad con los fines de la misma. La evolución de grandes masas humanas está en oposición a los fines de la naturaleza. La evolución de un pequeño porcentaje de hombres puede estar de acuerdo con estos fines. El hombre contiene en sí mismo la posibilidad de su evolución. Pero la evolución de la humanidad en su conjunto, es decir, el desarrollo de esta posibilidad en todos los hombres, o en la mayoría de ellos, o aun en un gran número, no es necesaria a los designios de la tierra o del mundo planetario en general, y de hecho, esto podría serle perjudicial o aun fatal. Hay, por consiguiente, fuerzas especiales (de carácter planetario) que se oponen a la evolución de las grandes masas humanas y que las mantienen al nivel en que deben quedar.

"Por ejemplo, la evolución de la humanidad más allá de cierto grado, o más exactamente, más allá de cierto porcentaje, sería fatal para la luna [nota: la luna es la simbología que Gurdjieff usaba para explicar el “sistema de control “hiperdimensional” sobre el planeta, es decir, entidades de orden evolutivo superior nutriéndose de entidades inferiores (nosotros)”]. Actualmente la luna se nutre de la vida orgánica, se nutre de la humanidad. La humanidad es una parte de la vida orgánica; esto significa que la humanidad es un alimento para la luna.

Si todos los hombres llegaran a ser demasiados inteligentes, ya no querrían ser comidos por la luna. "Pero las posibilidades de evolución existen y se pueden desarrollar en individuos aislados, con la ayuda de los conocimientos y de los métodos apropiados. Tal desarrollo puede efectuarse sólo en interés del hombre, en oposición a las fuerzas y, se podría decir, a los intereses del mundo planetario. Un hombre tiene que comprender esto: que su evolución no interesa sino a él. A ningún otro le interesa. Y no debe contar con la ayuda de nadie. Porque nadie está obligado a ayudarle, y nadie tiene la intención de hacerlo.

Por el contrario, las fuerzas que se oponen a la evolución de las grandes masas humanas también se oponen a la evolución de cada hombre. Toca a cada uno el chasquearlas. Mas si un hombre puede chasquearlas, la humanidad no puede hacerlo. Ustedes comprenderán más tarde que todos estos obstáculos son muy útiles; si no existieran, sería necesario crearlos intencionalmente, porque sólo al vencer los obstáculos un hombre puede desarrollar en sí mismo las cualidades que necesita.

"Tales son las bases de un concepto correcto de la evolución del hombre. No hay evolución obligatoria, mecánica. La evolución es el resultado de una lucha consciente. La naturaleza no necesita esta evolución; no la quiere y la combate. La evolución no puede ser necesaria sino al hombre mismo, al darse cuenta de su situación y de la posibilidad de cambiarla, cuando se da cuenta de que tiene poderes que nunca emplea, y riquezas que no ve. Y es en el sentido de lograr la posesión de estos poderes y de estas riquezas que la evolución es posible. Pero si todos los hombres, o la mayoría de ellos, comprendieran esto y desearan obtener lo que les pertenece por derecho de nacimiento, la evolución llegaría a ser otra vez imposible. Lo que es posible para cada hombre es imposible para las masas.

"El individuo tiene el privilegio de ser muy pequeño, y por lo tanto de no contar en la economía general de la naturaleza, donde no cambia nada el que haya un hombre mecánico de más o de menos. Podemos darnos una idea de la correlación de magnitudes comparándola a la que existe entre una célula microscópica y nuestro cuerpo entero. La presencia o la ausencia de una célula no cambia nada en la vida del cuerpo. No podemos ser conscientes de ello, y esto no puede tener influencia sobre la vida y las funciones del organismo. Exactamente de la misma manera, un individuo como tal es demasiado pequeño para influir en la vida del organismo cósmico, con el cual está en la misma relación (en lo que se refiere al tamaño) que la de una célula con todo nuestro organismo. He aquí precisamente lo que le puede permitir «evolucionar», he aquí en qué se basan sus «posibilidades».

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