Personas sin alma, la “otra raza”

Por David Topí - January - 11 - 2012

Registros Akashicos  David Topí

Os presento la tercera entrega del artículo Portales Orgánicos- Personas sin alma. Para poder seguir el hilo, debéis leer la primera parte y la segunda, traducción de un fantástico articulo de Bernhard Guenther, del blog, http://veilofreality.wordpress.com/,  titulado Organic Portals – Soulless humans

Seguimos hablando de este tema pero recurrimos ahora a otra fuente para seguir obteniendo más información al respecto. Lo que viene a continuación es un extracto del ensayo titulado “Portales Orgánicos- La otra raza”, publicado por el Quantum Future Group (QFG), basado en las transmisiones del llamado Experimento Casiopea.

Habíamos dicho que Mouravieff explicaba en sus enseñanzas que, originariamente, DOS razas diferentes evolucionaron en nuestro planeta, y que, a pesar de ser físicamente idénticas, eran completamente distintas desde el punto de vista del alma. Una tenia el potencial de albergar y desarrollar una encarnación mientras que la otra eran puros cilindros vacíos destinados a esperar a próximos ciclos evolutivos para su avance. La raza adámica es la que sufrió la “caída”, es decir, la ruptura de la conexión original con los centros universales de conciencia, el Yo Superior, el “cosmos”, dejando a la raza adámica en el mismo “estado” que la raza pre-adámica, básicamente convirtiéndonos a todos en “portales orgánicos” a menos que uno trabajara para el desarrollo de su alma.

A medida que el trabajo de investigación (para la creación de este ensayo del QFG) continuaba, especialmente tras haber estudiado  The Mask of Sanity de H. Cleckley, llegamos a la conclusión de que existen una amplia variedad de psicópatas (termino usado en psicología para definir a este tipo de seres), que tiene “éxito” en el sentido de que no es fácil detectarlo, operando de forma invisible en la sociedad. Actúan, parecen, y se comportan tal y como “nosotros” lo hacemos, sin embargo, “algo le falta”. Cleckley lo describe de la siguiente forma:

El observador se enfrenta a una fachada realmente convincente de cordura. Todas las características de esta mascara están intactas, y no puede ser penetrada o desenmascarada mediante preguntas dirigidas a los niveles más profundos de la personalidad. En un psicópata, el examinador nunca acertará a descubrir el caos que muchas veces puede encontrarse tras la mascara, por ejemplo, de una persona paranoico-esquizoide. Los procesos mentales mantienen su aspecto normal bajo investigaciones psiquiatras y bajo cualquier test clínico diseñado para descubrir alguna oscura evidencia de que algo no “es correcto”. El examen de estas personas no solo no revelará ninguna mascara, sino que resultará en una imagen sólida y estructurada de una persona sana y racional.

Los procesos mentales parecen también estar en perfecto orden, sin importar como se estimulen o se traten bajo experimentación. Así nos encontramos con expresiones faciales, tonos de voz, y todos los otros signos que nos hacen llegar a la conclusión de que existe emoción y experiencia de la vida tal y como la conocemos y tal y como asumimos debe existir en otros.

Solo una estimación muy compleja, metódica y basada en una multitud de pequeñas impresiones nos convence de que, a pesar de que presentan intactos los procesos racionales, sus afirmaciones emocionales y su consistente aplicación, no estamos lidiando con un ser completo, y todo parece indicar que se trata de una maquina construida sutilmente que es capaz de mimetizar la personalidad humana perfectamente.

Tan perfecta es esta reproducción de lo que representa un “hombre normal” que nadie que examine a este psicópata o portal orgánico bajo un punto de vista clínico podrá demostrar en términos científicos y objetivos porqué, o de que manera, esa persona, NO ES REAL. Y así, finalmente, nos damos cuenta, o sentimos, que, en realidad, en el sentido completo, la experiencia de la vida en esa persona, NO EXISTE.

Lo que se nos describe en el trabajo de investigación de Cleckley es un tipo de persona que es capaz de reproducir la personalidad humana, pero que nos deja con la impresión de que “algo no esta bien”, algo falta. Sin embargo, hemos de recordar que estos estudios se basan en casos clínicos, de psicópatas que han sido “cogidos”, por algún “malfuncionamiento” de sus procesos internos, de lo contrario no podrían haber sido estudiados. El resto de ellos, incluso con algún pequeño “fallo”, pasan totalmente de forma imperceptible entre nosotros.

Imposibles de descubrir

El tipo de personas que llamamos portales orgánicos son personas cuyas habilidades de imitación están tan desarrolladas que solo pueden ser descubiertas tras años de observación. Aquellos que llamamos “psicópatas”, no son otra cosa que “portales orgánicos defectuosos”.

Y es que la mayoría de personas “sin alma” no tienen ninguna inclinación a saltarse leyes, sino más bien a seguir las normas sociales en términos de carrera, sexo, matrimonio, fama o cualquiera de los ideales que se promocionan en nuestra sociedad desde una temprana edad. Su consecución de estos objetivos es la culminación de su búsqueda de la felicidad, a pesar de que sea evidente en nuestro mundo hoy en día que la verdadera felicidad permanece tan elusiva como siempre, al menos para aquellos, como estos portales orgánicos, que siempre siguen la máxima de “tiene que haber algo mas”.

Lo que más nos puede chocar y romper esquemas es la hipótesis de que pueden existir billones de estos portales orgánicos, que pueden haber sido usados para magnificar y potenciar este tipo de objetivos, imponerlos sobre el resto de seres del planeta como vectores dirigidos para generar todo tipo de “ideales” que nos mantienen siempre a la caza de “tener mas”. Y no es que estemos hablando de que existe ningún tipo de malicia por parte de estos portales orgánicos, mas bien, lo que parece, es que simplemente están actuando según su naturaleza, que simplemente es la manifestación de un cuerpo, un robot biológico, sin alma.

Es decir, NO HAY NADA “MALO” en ser un portal orgánico. Sirven una función especifica en el esquema cósmico de la existencia, y no pueden ser nada mas de lo que son.

Lo que mas nos pone los pelos de gallina es la posibilidad de que en este planeta, existan casi 3 billones de personas que no son otra cosa que portales orgánicos, es decir, que prácticamente la mitad de la población, son efectivamente, personas sin alma.

…..

Pronto la cuarta entrega.

Portales Organicos – Personas sin alma (II)

Por David Topí - January - 9 - 2012

Registros Akashicos  David TopíPara entender este artículo, debéis leer primero la primera parte: Portales Orgánicos – Personas sin alma. En la entrada anterior del blog empezamos a hablar de un cierto tipo de seres humanos, “las personas sin alma o portales orgánicos”, hoy continuamos con la segunda parte.

Las dos razas diferentes de la humanidad

Si exploramos esta idea de cerca, con una mente abierta, objetiva y critica, obtenemos enormes pistas sobre el porqué del estado del mundo. Echemos un vistazo a aquellas fuentes que hablan sobre las dos diferentes “razas humanas”. La primera de ellas es la Trilogía “Gnosis”, de Boris Mouravieff.

La supresión y distorsión del conocimiento esotérico es uno de los medios de control de las masas en nuestro planeta. Así ha sido durante miles de años. Incluso el material presentado en Gnosis está recubierto de un aura bíblica que necesita ser atravesada para poder entender la información. A medida que entramos en estos momentos de transición, un increíble conocimiento oculto de nuestra realidad y del mundo sale a la superficie,  pero solo aquellos dispuestos a VER podrán reconocerlo. La verdad vibra a una cierta frecuencia y requiere un estado de “ser” especifico para ver, entender, y, lo más importante, ser capaz de aplicar esta “verdad”, algo que se consigue a través del trabajo esotérico. Mouravieff indica que toda enseñanza esotérica seria, como la educación ordinaria, es prácticamente uniforme:

Está generalmente aceptado que nadie puede empezar la enseñanza secundaria sin haber completado la escuela primaria. Nadie puede ir a la universidad si no ha terminado a su vez la enseñanza secundaria. Estas graduaciones automáticamente seleccionan a aquellos disponibles para convertirse en miembros activos de la elite cultural de la sociedad humana.

Exactamente lo mismo ocurre con las enseñanzas esotéricas. Sin embargo, en nuestro mundo encontramos un fenómeno interesante. Por ejemplo, nunca intentaríamos discutir la teoría de binomios de Newton sin haber estudiado algebra, porque cualquier opinión al respecto sin la base del algebra no tendría ningún valor.

Sin embargo, en el campo esotérico, nos encontramos una horda de “expertos” que declaran sus opiniones sobre el esoterismo sin ni siquiera haber aprendido los conceptos rudimentarios de este conocimiento. Al mismo tiempo, algunos piden “simplicidad” a los textos esotéricos bajo la teoría, generalmente aceptada, de que la VERDAD por si sola debe ser simple. Y concluyen de aquí que el acceso a esta VERDAD tiene que ser de igual forma así de simple. Finalmente, añaden que los métodos para acceder a esta verdad deben ser fácilmente asimilables.

Este argumento seria perfectamente correcto si los problemas que los seres humanos tienen delante fueran simples y justos. Sin embargo, esto no es así. Existe un largo camino por recorrer desde nuestro estado de desorden interno hasta cualquier hipotética “simplicidad original”, de estos conocimientos.

En la practica, la doctrina de la “simplicidad” – si la miramos como un axioma- nos desvía de la entrada directa y del estrecho camino que llevan a la VIDA. Bloqueados por esta contra-verdad, estas personas creen que se encuentran paradas delante de esta entrada, cuando, en realidad, y aunque sea con toda la buena fe del mundo, se encuentran andando por la ancha carretera que lleva a la perdición (por la gracia suprema de Dios, por supuesto). Así, la doctrina de la simplicidad, correcta en si misma, pero interpretada de forma errónea, se convierte en una trampa para los corazones y mentes que están ya bastante corruptas, un peligro que debe ser reconocido y evitado.

Algunas personas se quejan de que los fundamentos del esoterismo no son simples. Otros dicen que llevan a obtener una mayor claridad. Esta contradicción aparente se explica por el hecho de que el esoterismo llega a aquellos que están predispuestos a este tipo de conocimiento por su propia naturaleza, formación, o experiencia personal. Es difícil, sino imposible, para una persona esotéricamente poco evolucionada, distinguir a los falsos profetas espontáneamente. A los verdaderos se los reconoce más fácilmente por sus frutos, por el resultado observable de su trabajo, que sirve como señal. Aquellos que conocen la Tradición saben que enseña una ciencia completa de señales.

El extracto anterior es crucial para entender lo que hoy en día se nos presenta como “espiritualidad”. El verdadero conocimiento esotérico no tiene demasiado que ver con lo que es popular en los canales Nueva Era de estos días (lo que vemos en Oprah, desde E. Tolle al “Secreto”, etc.), o lo que podemos encontrar en las listas de superventas. Demasiada gente habla demasiado rápido como si ya “supieran” y repiten multitud de slogans, tales como el ya comentado “todos somos uno”, “se simplemente tu”, “estar en el ahora”, etc., sin realmente entender el significado profundo de estas palabras mas allá de haberse convertido en la comida rápida de la espiritualidad de hoy en día.

No se trata de que todo sea falso en lo que estas fuentes dicen, sin embargo, mentiras y decepciones se encuentran mezcladas con porciones de verdad y como siempre, el diablo se encuentra en los detalles. El mundo esta lleno de auto-proclamados maestros y gurús, y lideres espirituales que prometen a sus seguidores enseñarles “El camino”, a medida que pasan por caja y alimentan la incredulidad de sus seguidores. El material espiritual más popular, incluyendo muchas canalizaciones, sirven simplemente como excusas, otra forma de ilusión y de vía de escape, pero no como verdaderos catalizadores para un crecimiento espiritual verdadero.

De esta forma, existe otro problema, y es que, el conocimiento esotérico verdadero solo puede ser entendido y aplicado por un cierto tipo de ser humano, y que existe otro, otro tipo, que no posee la habilidad para ello.

Un tipo de ser humano tiene alma, el otro no. No existe diferencia en el exterior, apariencia, y en términos de personalidad, pero su mundo interior es enteramente diferente. Ninguno es mejor que el otro, y todos son parte del ciclo evolutivo en el que existimos, y del nivel en el que estamos, esta tercera densidad. La pregunta entonces es, ¿que es el alma y realmente tiene todo el mundo una?

De acuerdo a las enseñanzas de Gnosis, tal y como fueron transmitidas por Mouravieff (que fue alumno de Ouspensky que a su vez fue alumno de Gurdjieff), existen dos tipos de seres humanos: la llamada raza adámica y la raza pre-adámica. Una con el potencial de acoger un alma (encarnación de un Yo Superior), otra sin ese potencial. Solo la primera tiene la capacidad inherente de evolucionar esotéricamente y generar y trabajar con los centros energéticos, fundiendo los (chakras) inferiores con los superiores. Este ultimo (los pre-adámicos), no tienen esta posibilidad y no tienen por ello acceso a ningún tipo de conexión con las energías universales del conocimiento/conciencia/amor. Usando el modelo de chakras más aceptado, podemos decir que los seres humanos pre-adámicos solo existen con los tres chakras inferiores, sin ningún acceso al resto, mientras que el hombre adámico, que también existe con los tres primeros chakras, tiene la habilidad de activar y conectar y trabajar con el resto de centros energéticos.

Según explica Mouravieff:

En el primer volumen de Gnosis no hemos referido ya varias veces a la co-existencia de dos razas esencialmente diferentes, una de “hombres”, y otra de “antropoides”. Debemos enfatizar que, desde el punto de vista esotérico, este último termino no tiene ningún carácter derogatorio. Las Escrituras contienen más de una referencia a la co-existencia en nuestro planeta de estas dos razas – que se parecen en forma pero que son opuestas en esencia. Podemos incluso decir que toda la dramática historia de la humanidad, desde la caída de Adán hasta hoy mismo, sin excluir el futuro de la nueva era, se encuentra sobrepuesta a la coexistencia de estos dos grupos cuya separación solo sucederá en el  momento del “Juicio Final”.

…La raza de “antropoides” son los descendientes de la humanidad pre-adámica, y su principal diferencia respecto al hombre “adámico” contemporáneo, una diferencia que no es posible percibir a través de nuestros sentidos, es que esta primera no puede desarrollar los centros energéticos superiores que existen en la segunda (aunque en estos se haya suprimido o intentado suprimir, pero sigue existiendo la posibilidad real de una evolución esotérica). Aparte de esto, ambas razas son idénticas, mismos chakras inferiores, misma estructura física, misma estructura psíquica de la personalidad…

…la “caída de Adán” puso a la raza adámica en la misma condición que los pre-adámicos (nota: aunque está explicado mediante términos bíblicos, se refiere a la posible manipulación genética de un cierto tipo de humanos que bloqueo parte importante del potencial de crecimiento y de conexión con su parte no encarnada). Ambas humanidades, nacidas de dos procesos creativos diferentes (evolución “natural” de formas de vida “inferiores” vs manipulación genética), se mezclaron más tarde para constituir parte de la vida orgánica en la Tierra. Desde entonces, la coexistencia de estos dos tipos de seres humanos, y la competición resultante de la misma, se convirtió en la norma evolutiva, y podemos ver que, a través de los siglos, la raza adámica en su condición tras la “caída” se ha visto siempre en una posición inferior a los pre-adámicos.

Registros Akashicos  David Topí

A lo largo de su obra, Mouravieff nos sigue dando ejemplos de como la co-existencia de ambas razas ha sido distorsionada y usada a través el racismo y el control social. Ambos tipos de humanos están mezclados y repartidos por todo el globo. Puede incluso existir en una familia personas de ambas razas. La diferencia no tiene nada que ver con características raciales, culturales o nacionales. La idea verdadera de las dos “humanidades” se remonta a la idea de la “sangre azul”, de los elegidos, y la mezcla proviene de la contaminación de las líneas genéticas (linajes) cuando ambas razas se mezclaban. Algo que ha seguido pasando hasta hoy en día y que ha propiciado la expansión y “ocultación” de una raza (pre-adámica) dentro de otra.

_____

En breve, la tercera parte del artículo.

  • RSS
  • Delicious
  • Digg
  • Facebook
  • Twitter
  • Linkedin
  • Youtube