David Topí

Explicando el mundo que no vemos

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Una de las cosas que más sorprende a aquellos que intentan aprender a canalizar, es que la información que, supuestamente, se recibe de entidades y seres de otros planos frecuenciales no tiene por que ser un dictado palabra por palabra, deletreando hasta las comas para que el canalizador no se equivoque y lo diga todo bonito, sino que más bien funciona, en muchos casos, como un proceso de “transmisión por conceptos”.

Información desde todos los ángulos

Los grandes médiums y canalizadores de la historia, al menos aquellos que tienen una trayectoria bastante aceptada por el público en general, son un ejemplo de como se puede usar este tipo de canalización mediante Gestalt o “conceptos globales”. Es decir, cuando estás canalizando, no siempre se te transmite palabra a palabra un mensaje, sino que lo que recibes es el concepto completo, incluidas las emociones, sensaciones, vibraciones, colores, gustos, matices y demás del mismo, y es entonces la tarea del canalizador, coger ese concepto insertado en su campo energético, pasarlo a la mente consciente, ponerle palabras y transformarlo en un mensaje que pueda ser entendido por los demás.

Evidentemente, la habilidad en este proceso es lo que marca que un médium o canalizador pueda ser capaz de transmitir un mensaje que le llega en forma de concepto, en un mensaje hablado, de forma “fidedigna” y lo más parecido posible a la idea original.

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Es cierto que, muchas veces, especialmente en aquellos médiums o canalizadores que entran en trance, la entidad canalizada toma control de las cuerdas vocales y de los mecanismos del habla de la persona y simplemente se limita a usarlos para dar a conocer la información que se desea, usando el vocabulario disponible en el cuerpo mental del canalizador. Este método fue por ejemplo el usado en los libros llamados La Ley del Uno o el Material Ra, o en los libros de Seth (Jane Roberts), donde la “conciencia” de la canalizadora simplemente dejaba paso al ser que “tomaba control” del vehículo físico para poder transmitir la información libremente. Aquí, cuanto más “sabe” una persona de un tema en concreto, y más vocabulario tiene disponible para el ser que está siendo canalizado, más calidad tiene el mensaje. Un médium que no tenga ni idea de términos científicos, será un pésimo transmisor de este tipo de información, pues no habrá elementos disponibles para que la entidad que los transmite, pueda implantar las palabras, frases o imágenes que correspondan, cogiéndolas del cuerpo mental o emocional de la persona, y pasándolas a la mente consciente.

Aun así, siguiendo con uno de estos ejemplos, la médium, Carla Rueckert, dejó de usar el trance en sus sesiones por ser extremadamente cansado y desgastador, y en las miles de páginas y transmisiones que ha seguido generando desde que en 1985 se completó el Material Ra, ella misma explica (en su libro A Channeling Handbook), como es mucho mejor la canalización por conceptos, en la cual, el médium o canalizador tiene todo el control, recibe en su psique la “Gestalt” total de lo que se le ha transmitido y simplemente debe “traducirlo” al lenguaje humano para poder ser entendido.

La dificultad de expresión

Sin embargo, este tipo de canalización simplemente puede ser una “bomba” para los sentidos del médium, porque básicamente percibes una información con todas sus características. Es decir, si tuviera una entidad que explicarte que es una rosa, por ejemplo, en este tipo de transmisión, se recibe una imagen de la flor en cuestión, el olor, el tacto, las emociones que se puedan tener al olerla, etc., y no tiene porque venir realmente el nombre “rosa” asociado. Ahí está luego la habilidad del médium para explicar que es lo que está recibiendo, y es dónde entran en juego los prejuicios, formación, conocimientos, facilidad de expresión, creatividad, etc., que tiene la persona para ser capaz de contar que se le ha transmitido el concepto “rosa”. Por otro lado, aquí es cuando se cuelan también todo tipo de informaciones procedentes de la misma mente del canalizador, su imaginación o su subconsciente, sin que este sepa diferenciar, por lo que puede estar percibiendo una información que nota que proviene de una fuente externa, pero no saber que a la vez que la entidad externa le inserta un cierto contenido en su campo energético, este se mezcla con todo el resto de información y/o desinformación que el médium tenga ahí dentro, sin que sea posible llegar a diferenciar una cosa de otra. Por otro lado, aquí entra también el problema de la canalización por inducción mental remota, es decir, que desde el “sistema de control”, se transmiten pensamientos “telepáticos” y de forma tecnológica, hacia la mente subliminal del canalizador, que entonces cree estar recibiendo una comunicación telepática o canalización desde planos superiores, cuando, en muchos casos, provienen de algún satélite o antena emisora apuntando hacia la persona que ha de recibir “el mensaje”.

En casos de mensajes legitimos y no manipulados, el concepto “rosa” por ejemplo, es obvio y fácil, pero imaginaros cuando te intentan explicar el concepto de la evolución humana, de algún tipo de energía en particular, de algún suceso por venir, de una idea metafísica, etc. Toda una locura. Recibes una impresión del conocimiento, y quizás seas capaz de comprenderlo, pero luego, ¿eres capaz de explicarlo en lenguaje humano y estar seguro que no está contaminado por nuestros propios condicionantes?

Así se comunican, así se expresan

La razón por la que en una gran parte de las canalizaciones se utiliza la transmisión de Gestalt, es que fuera de las limitaciones del cuerpo físico de nuestro nivel evolutivo, toda comunicación, parece que es telepática, o lo que viene a ser lo mismo, transmisión de conceptos. Cierto es que se esfuerzan por usar palabras, pero es mucho más complejo o cuesta más, por eso se trata de hacer que el canalizador desarrolle la habilidad de hacerlo de esta otra manera. No tenemos ni siquiera que irnos a hablar del siguiente futuro nivel evolutivo hacia el que vamos, sino que simplemente trabajando con los planos internos y las entidades que llamamos guías espirituales ya podemos poner en práctica y darnos cuenta de este método, porque, básicamente, es el método de transmisión de información en todos lados, menos cuando estás metido dentro del vehículo físico que llamamos cuerpo humano en el nivel que llamamos tercera dimensión. Es una lastima que no seamos ya todos telepáticos, pero vaya, todo llegará.:-)