Ya sabéis que en las lecturas de registros denominamos “método secuencial” a aquellas personas que usan la “reencarnación” como forma de crecimiento evolutivo. Es decir, a nivel de Yo Superior nos encarnamos una vez, experimentamos una encarnación, fallecemos, pasamos un tiempo en el astral, evaluamos lo aprendido y volvemos a generar luego otra encarnación. Así ad infinitum mientras nuestro Yo Superior lo considere necesario.
Luego, sabéis que llamamos “método simultaneo” a aquellos Yo Superiores que cuando han decidido que el método secuencial es muy lento, deciden dar el salto y empezar a encarnar en múltiples vidas a la vez para adquirir mayor número de experiencias en “menos tiempo”, debido principalmente a la posibilidad de dar un salto de nivel (pasar a otro nivel evolutivo superior) para lo cual has debido “graduarte” en este nivel actual.
Un proceso lineal y seguro
Si dibujamos en un diagrama el método secuencial nos encontramos con algo así:
Sin embargo, llega un momento en el que, debido al deseo de acelerar nuestro proceso evolutivo, pasamos de gestionar una sola encarnación a la vez (los que lo desean), a gestionar centenares de ellas (cada flecha del diagrama siguiente representa un cordón de plata, conectando a la vez un YS con su encarnación física, en diferentes épocas).
Debido a que a nivel de Yo Superior podemos generar las encarnaciones simultaneas y “mandarlas” a la época que deseemos (operamos fuera de las restricciones temporales que tenemos a nivel físico), podemos encontrarnos que cuando damos al salto al método simultaneo, nuestro Yo Superior genera una vida simultanea que es “mandada” a la misma época en la que en el “pasado” tuvo una vida secuencial, de forma que se encuentra en paralelo una vida pasada (generada cuando éramos secuenciales, que para nosotros ya ha terminado) co-existiendo con una vida simultanea.
Un ejemplo
Pongamos que cuando decidimos venir a encarnar en este planeta iniciamos nuestra andadura en la época que en ese momento, secuencialmente, se encuentra el planeta, digamos en el siglo XX a.C en Mesopotamia. Así, vamos avanzando y viviendo en diferentes épocas históricas, hasta que un “buen día” (por decirlo así) decidimos dar el salto y encarnar simultáneamente. Nuestra última vida secuencial igual ha tenido lugar en este año 2011, pero de repente generamos 1000 encarnaciones simultaneas y una de ellas la mandamos de nuevo al siglo XX AC donde, en su momento existió una de nuestras primeras encarnaciones secuenciales. Para nuestro punto de vista físico, en esta configuración, estaría co-existiendo de forma paralela una vida “pasada” con una vida simultanea. Puesto que las vidas secuenciales realmente ya han terminado incluso desde el punto de vista de nuestro Yo Superior, esta situación sería como volver a “revivir” el momento en el cual estuvimos existiendo en aquella época (como una regresión a una vida pasada, pero a nivel de YS).
Así como en lecturas de registros encontramos bloqueos y problemas provenientes de otras vidas simultaneas conectadas a través de lo que llamamos portales dimensionales (ver la entrada de mecánica de portales dimensionales), en esta situación no habría conexión posible ni interacción energética o física entre encarnaciones. Básicamente se trata de una pequeña paradoja para exprimirnos un poco mas las neuronas intentando entender los conceptos de no-temporalidad y simultaneidad, y lo complejo que resulta la gestión del proceso evolutivo en el que estamos metidos, que personalmente, cada día encuentro más fascinante!
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