David Topí

Tratando de entender el mundo que no vemos

David Topi

Hace un par de días volvimos a tener la ocasión de recabar una pequeña actualización sobre el proceso evolutivo que estamos viviendo. No hay grandes diferencias respecto a lo último que publiqué, pero ya que tenemos la oportunidad, cuando aquellos que nos asisten pueden darnos su visión exterior del cambio, intentamos seguir preguntando como se ve el mismo, “desde fuera”.

Así, y para los que habéis ido siguiendo los últimos artículos, ya podréis ver con el esquema de aquí abajo las pequeñas modificaciones que se han dado. Tenemos más o menos la misma situación respecto a líneas temporales y solapación de ambas realidades, las “dos Tierras”, por mantener la nomenclatura. Lo que han variado son ligeramente los porcentajes, ya que, antes de ayer, nos explicaban que, si hace más o menos un mes y medio la zona solapada, frecuencial y energéticamente, estaba en torno al 90% (es decir, se habían separado un 10%), ahora la separación es de un 15% aproximadamente. Entended que les pedimos esta información en porcentaje, porque no conocemos otra forma de medir este cambio, así, cuando solicitamos que nos intenten decir si el proceso avanza, se ralentiza o se estanca, lo hacemos tratando de “medir”, frecuencialmente, cuanto, la nueva Tierra, se ha separado vibracionalmente de la “vieja”.

 

David Topi

Lo que si que es más importante es el proceso que está teniendo la línea intermedia, que hace de puente o de pasarela entre ambas realidades, ya que se está “ensanchando”. Esto significa que, frecuencialmente hablando, cada vez hay más distancia entre las personas que se encuentran en un lado y en otro, haciendo que se pierda conciencia, que dejes de tener presente, que para ti sean ecos muy muy lejanos, lo que esté pasando en el otro lado de la línea en la que te encuentras. 

¿Como se puede ensanchar una línea temporal? Crece o disminuye según el número de personas que se conectan a esa realidad. En este caso, ¿es una buena noticia o es una mala noticia? Es muy buena, pues significa que más personas están saliendo paulatinamente de las líneas temporales que los mantienen en la Tierra “vieja”, y caminando hacia aquellas que los mueven hacia el cambio de nivel evolutivo. Si hace un par de meses nos decían que, aproximadamente un 80% de la población estaba repartida entre la zona solapada y la Tierra “vieja”, la matrix 7.8 Hz, ese porcentaje es ahora de un 70% (de nuevo, este cálculo se hace visto desde fuera del planeta, percibiendo el porcentaje de personas que se ven conectadas a cada línea temporal, por aquellos que están fuera de las mismas, nosotros, los humanos, desde dentro de nuestra matrix particular, no podemos o sabemos hacer este tipo de mediciones, que yo sepa).

El hecho de que parece haber un 10% de personas más que han abandonado alguna de las líneas temporales más negativas y se encuentren ahora en la zona intermedia de separación, es muy buena señal de que, en poco tiempo, los procesos de cambio se están acelerando lo suficiente para que bastantes seres humanos eleven su frecuencia, consciencia y vibración, como, para, al menos, escapar de una de las realidades más densas y complejas, y empezar a sintonizar una algo más ligera y con posibilidad de salto hacia la nueva realidad.

Los cambios, de dentro hacia fuera

Aunque es reconfortante seguir observando la realidad exterior para ver como va todo, lo primero que me volvieron a recordar durante la sesión, es que los cambios se tienen que producir en el interior de una persona, y eso luego se verá reflejado en el exterior, y en los saltos de realidad o en la conexión con una u otra línea. Básicamente, decían, que me concentrará en seguir trabajando en mi mismo, en nosotros mismos, que los seres humanos sigamos creciendo desde dentro hacia fuera, en compasión, en colaboración, en comprensión mutua, en ayuda, en tomar nuestro poder y no cederlo a nadie, en tomar las riendas de nuestras vidas, etc., etc., y que son esas cosas las que mueven los cambios macro que, desde fuera, se ven, y nos pueden luego decir que se ha movido esto o se ha movido lo otro, que ha cambiado la realidad o se han separado más las líneas temporales, etc. Pero sigue siendo siempre un trabajo interior, y personal, que, luego, a nivel colectivo, refleja lo que a posteriori dibujamos en esquemas como el de arriba. Todos tenemos ahora la oportunidad de sumarnos al cambio y a la transformación que se está produciendo si así lo deseamos, y es una oportunidad que no hay que dejar escapar.