• Curso de lectura y sanación a través de los Registros Akashicos

    Aprende a encontrar bloqueos y problemas a nivel de tus cuerpos sutiles y chakras gracias a la información de los Registros Akashicos. Sana y limpia áreas específicas de tu vida, problemas concretos y aprende a hacerte chequeos regulares para mantenerte en perfecta salud o incorporar una nueva técnica formándote como terapeuta.

    Curso presencial o Curso online individualizado
  • Curso de creación consciente y naturaleza de la realidad

    Entendiendo y manipulando los sistemas de transmutación energética y de manifestación consciente, determinación de objetivos y herramientas de creación de nuestra realidad externa.

    Infórmate
    Próxima sesión el 17 de Febrero en Barcelona

    o también en formato online individual Más info.
  • Taller de conexión con nuestros guías espirituales

    Taller práctico en el cual aprenderemos como llegar a establecer contacto con nuestros guías espirituales. Aprende técnicas básicas de meditación y canalización para la conexión con ellos, para dejarnos orientar, guiar y aconsejar en nuestro camino de crecimiento personal.

    Infórmate
    Próxima sesión el 3 de Marzo en Barcelona
  • Registros Akashicos  David Topí

    En la entrada anterior os hablaba de la influencia de las energías “cósmicas”, externas al planeta, provenientes tanto del sistema solar como de cualquier punto de la galaxia. A nadie se le escapa que el estudio de estas influencias es lo que conocemos como astrología, sea esta actualmente una ciencia mejor o peor usada (para que vamos a hablar de los horóscopos y predicciones domingueras) , pero con una base completamente relevante y muy importante.

    El poder de la astrología estriba en estudiar y comprender esas energías que se mueven en nuestro sistema solar y cuyos vendavales energéticos al llegar a nuestro planeta y ser recogidos y transmutados por la vida orgánica del mismo producen ciertos cambios a nivel energético, que finalmente se terminan manifestando a nivel físico.

    Niveles de conocimiento

    En ciertos niveles de poder, en los círculos que andan detrás del sistema de control en el que vivimos, se tiene claro como funciona esto. Hay momentos mas propicios para generar un cierto evento, hay lugares más propicios para ello, hay periodos que energéticamente serán favorables a que pongamos en marcha tal o cual situación, se introduzcan tales o cuales cambios, o se aproveche para generar tal o cual conflicto. Entender la influencia exterior que ejercen sobre nosotros los componentes del sistema solar está al alcance de todos aquellos que quieran dedicarse a estudiar seriamente astrología, pero si encima tienes el poder de manipular según que cosas, según estas energías, está claro que sabrás aprovecharlo. Que a nadie le sorprenda que las cosas pasan cuando pasan por una razón, y es que aquellos que han querido que pasen entienden cuando han de poner los detonantes para ello. Luego es como una bola de nieve, las mismas energías globales propiciadas por aquellos detonantes artificiales cogen fuerza, y manifiestan la situación o evento buscado. No dudéis ni un momento que las crisis, guerras, conflictos, o incluso desastres de todo tipo, cuando son creados artificialmente, están más que calculados para que los “vientos sean favorables” a su desarrollo.  Y al resto, nos dejan que nos contentemos con la predicción semanal de nuestro signo en el periódico del domingo.

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    Registros Akashicos  David Topí

    Una de las razones por las cuales “existe” vida orgánica en nuestro planeta, siendo los cuerpos que “habitamos” parte de ella, es porque es necesaria como transmutador energético para el crecimiento del planeta. Esta vida orgánica, flora, fauna y seres humanos, seguiría existiendo aunque no hubiera ningún Yo Superior o entidad consciente que quisiera encarnar en ellos, ya que sin ellos, sin estos “transmutadores”, la Tierra (o Gaia como alma de la misma) no podría avanzar en su camino.

    Proceso de evolución por octavas

    Si alguien ha leído los libros de Peter D. Ouspensky o la Ley del Uno de Ra, por ejemplo, os sonará el concepto de la evolución por octavas de la que ya he hablado en este blog en varias ocasiones (ved archivos). De hecho, en los cursos de Registros siempre hay una pequeña introducción a la jerarquía “cósmica” para entender los diferentes niveles evolutivos de la creación, desde ese “Absoluto” o “Todo” hasta nuestro planeta.

    Ouspensky, basándose en las enseñanzas recibidas de George Gurdjieff, otro de los personajes claves de siglo pasado relacionado con enseñanzas místicas y esotéricas, hacia la analogía de los niveles de la creación según el mismo modelo que siguen las notas musicales.

    Del Do al Do

    En su explicación, el DO representa el TODO, la energía del Absoluto, que se experimenta a si mismo dividiéndose o proyectándose en macro entidades o porciones que nosotros llamamos “Logos”, y que darían lugar a los diferentes universos. En este esquema, se le asigna la nota “SI” a estos Logos. 

    Dentro de estos Logos, las sub-divisiones en entidades de orden menor, las galaxias, representarían la energía o conciencia de la nota LA, los soles y estrellas serian las entidades o conciencias de la nota SOL, el conjunto del sistema solar serian la nota FA, y nuestro planeta, la Tierra, seria la nota MI, siendo la Luna o satélites el nivel evolutivo correspondiente a la nota RE y de nuevo volvemos al DO, el punto de inicio de esta escala evolutiva en la que estamos, y el punto más álgido de una posible escala evolutiva inferior (si existe).

    Saltos frecuenciales

    Sin embargo, a nivel de notas musicales, existen dos “saltos” especialmente grandes que requieren de un “punto de apoyo” ( a nivel “cósmico”) para poder pasar de una nota a la otra (de un nivel evolutivo al inferior). En este caso, el primer “salto” se produce entre el DO y el SI, siendo la energía del TODO la encargada de cubrir ese “salto frecuencial”. Pero en el siguiente salto importante, entre el FA y el MI, no existe ninguna categoría de entidades que transmuten y den continuidad al sistema evolutivo entre esas notas (o niveles de existencia), por eso, la vida orgánica, ha “nacido” para ser la encargada de ello.

    Transmutadores energéticos

    Para que nuestro planeta pueda absorber, trabajar, evolucionar, crecer y avanzar por su camino, es necesario que utilice las energías cósmicas, de la galaxia, del Sol, que le llegan. Aunque a nivel físico poco hay que discutir sobre la influencia de planetas y el Sol sobre los campos electromagnéticos de la Tierra, a nivel espiritual estas energías “conscientes” o de crecimiento no pueden ser transmutadas sino a través de un paso intermedio, la vida orgánica en el planeta.

    Es esa la razón de que vehículos físicos se encuentren en planetas vivos como el nuestro, en el estado en el que se encuentran, tengan o no un “alma” dentro que los anime, ya que, sin ellos, la conciencia del planeta no puede avanzar por su camino evolutivo hacia una nota “mayor” (un camino que es totalmente independiente, aunque relacionado, con el camino evolutivo de un Yo Superior que usa ese traje o vehículo físico orgánico para su propia evolución). En este, y en cualquier otro sistema planetario que se rija por estas mismas leyes espirituales, ha de existir vida orgánica de un tipo u otro para que ese sistema planetario pueda ser capaz de evolucionar a partir de la influencia de las entidades de orden superior de las que depende a nivel espiritual.

    Una simbiosis perfecta

    El planeta, sin la vida orgánica, no puede sobrevivir, y la vida orgánica, nosotros incluidos, somos extremadamente importantes para el avance de Gaia. Nosotros recibimos, anclamos y transmutamos todas las energías que provienen del exterior, y somos la única forma que existe en la Tierra de que esto ocurra. Ya no solo hablamos de que las almas que habitan estos cuerpos tengan una misión en concreto, es que simplemente, los cuerpos físicos que usamos, son necesarios como antenas, receptores y anclajes.

    Según el nivel evolutivo o proceso en el cual se encuentre el planeta, los organismos que habitan en él corresponderán a las necesidades que tenga el espíritu planetario en ese momento, así, la vida orgánica se ha de adaptar constantemente a la situación del planeta y de las energías que le llegan porque así lo requiere este último para su crecimiento. Es una función extremadamente importante. Una gran simbiosis. Mientras Gaia nos deja que usemos los cuerpos humanos creados por ella como herramienta para su evolución, nosotros les damos vida y contribuimos a esa evolución a través de la nuestra propia. Un destino indivisible, ¡y fascinante!

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