Estado vibracional, moviendo energías

Por David Topí - September - 2 - 2010

Registros Akashicos  David TopíHe visto algo de movimiento en el post sobre las Esferas de protección y algunas formas de trabajar con la energía para mantenerlas activas. A raíz de esto, me ha parecido interesante compartir un pequeño ejercicio que he aprendido estos días en los cursos que estoy haciendo (recibiendo) sobre proyección astral, ya que están relacionados.

Trabajo con Bioenergias

Las Bioenergías son las energías de nuestro cuerpo. Las irradiamos a través de los poros de la piel y los chakras y las externalizamos formando lo que llamamos holochakra (la suma de las energías de todos los chakras), o cuerpo etérico, o cuerpo vital o capas del aura. Hay mucha nomenclatura diferente. Todos los que hacemos sanación o terapia energetica de cualquier tipo, tratamos, con nuestras técnicas, de recomponer, armonizar, desbloquear, sanar, restaurar, etc todas estas energías en todos sus niveles, lo que siempre repercute en una mejora en el plano fisico, anímico, emocional, mental de cualquier área de nuestra vida.

El trabajo en uno mismo con estas bioenergías es muy beneficioso, mucha gente se hace reiki a si mismo,  o desbloquea sus chakras con visualizaciones o meditaciones, o hace cosas parecidas. El ejercicio que os explico ahora se llama Estado Vibracional, y lo que vamos a tratar de conseguir es poner esas energías internas precisamente a eso, a vibrar, para que se suelten, para que se puedan mover por el cuerpo, para que se desbloqueen.

Acumulando energía

Cerrando los ojos y relajándonos vamos a concentrar nuestro atención en nuestro cuerpo etérico, en la energía que nos recubre físicamente, que podemos notar “en contacto” con nuestra piel. Notamos como existe ese pequeño cosquilleo desde los pies a la cabeza, si focalizamos nuestra atención en una mano, quizás notemos la sensación de calidez que genera la energía de nuestro cuerpo sutil.

Lo que vamos a hacer ahora es, simplemente por el poder de nuestra voluntad, mover y subir toda la energía que podamos a nuestra cabeza, encima de la misma, alrededor del chakra de la coronilla. Vamos a ir subiendo la energía por los pies, piernas, tronco, brazos, etc, hasta acumularla en la cabeza, pensándolo, ordenándolo. Una vez notamos que hemos acumulado parte de nuestra energía en la cabeza, la vamos a mover mentalmente hacia abajo, recorriendo todo el cuerpo, hasta que llega a los pies. La volvemos a almacenar toda en los pies de nuevo, y cuando lo hayamos hecho, volvemos a mandarla hacia arriba, recorriendo todo nuestro cuerpo, sintiendo como esa energía sube.

Instalando el estado vibracional

¿Como hacer que toda nuestra energía se ponga a vibrar? Lo que haremos será ir incrementando la velocidad y la intensidad del movimiento de subir y bajar energía desde la cabeza a los pies. Es una cuestion de voluntad. Cada vez más rápido de forma que vayamos arrastrando en cada pasada bloqueos que puedan existir en cualquier parte de nuestro cuerpo al ir pasandoles “la escoba” energética que acabamos de crear. A medida que vamos incrementando la rapidez, notaremos que empezamos a “vibrar”, se crean unas vibraciones que no es otra cosa que nuestro cuerpo eterico entrando en una especie de resonancia. Dejemos que sigan esas vibraciones, pues estamos desenganchando energía atascada, bloqueada. Podemos dejar este efecto actuar unos minutos y luego poco a poco hacer que cesen y volver a nuestro estado normal.

Bloqueos y repetición

El ejercicio que os acabo de explicar parece fácil, pero tiene su miga. Conseguir un estado vibracional que sea potente y que haga romper estructuras energéticas estancadas requiere bastante práctica. También será común encontrar bloqueos en varios chakras (sobre todo en el tercer y cuarto) cuando estemos intentando subir y bajar energía por el cuerpo. Para romper estos bloqueos, hay que “empujar” con voluntad la energía hacia abajo y hacia arriba, para que pueda atravesar el chakra y desbloquearlo. Personalmente en los primeros intentos mi energía “daba un salto” o “se iba por los lados” al llegar al tercer chakra, así que tenía que “obligarla” a pasar por el medio para romper y desbloquear lo que estuviera ahí atascado.

La sensación después de hacer 5-10 estados vibracionales al día (no es broma) es que parece que tus energías fluyen mucho mejor por todo tu sistema, lo cual repercute enormemente como hemos dicho en todos los estados físicos y en nuestro día a día en general. Espero que lo probéis y ya me contareis que tal.

En los últimos meses un patrón bastante recurrente a empezado a aparecer (no es que no estuviera antes, es que solo lo he descubierto tras varias lecturas de Registros Akashicos seguidas parecidas) en las lecturas para solucionar problemas concretos y situaciones especificas. Sea bien un problema físico (nos duele algo, tenemos molestias, etc), sea bien un problema en una área particular: trabajo, familia, amistades, relaciones, etc, he descubierto que en el 99% de los casos, aquello que llamamos un “enganche energético”, que no es otra cosa que la proyección de un sentimiento, pensamiento o idea de otra persona sobre nosotros anclada a uno de nuestros chakras, acaba manifestándose como lo que también llamamos “forma de pensamiento negativa”, es decir, un “pegote” energético que se auto-genera en nuestra aura y emite una frecuencia igual a la frecuencia de la emoción que representa.

Emociones ajenas

Pongamos un ejemplo. Una persona tiene problemas para encontrar pareja, y en la lectura descubro que tiene una forma de pensamiento negativa auto-generada de miedo y pánico a las relaciones. Uno puede pensar, pero ¿de donde proviene ese posible miedo a una relación? A veces viene de relaciones fallidas anteriores, o incluso de vidas anteriores, pero en muchos casos me estoy dando cuenta que viene de la proyección de los miedos de otras personas (cercanas) sobre nosotros. A veces la causa es un padre o una madre preocupados por sus hijos, que los ven con una persona y no quieren que les haga daño o algo así. Inconscientemente esa proyección se convierte en un enganche en el aura del hijo que le hace tener problemas con su pareja. Evidentemente que el hijo ha debido “aceptar” esa proyección (nada se nos “engancha” sin nuestro permiso), pero el simple hecho de que hayamos dicho “si, mama, tendré cuidado con quien salgo” ya es algo así como aceptar esa proyección paterna. Lo mismo pasa entre amigos, conocidos, socios de trabajo, etc, en todas las areas posibles que os podais imaginar.

Dificil de evitar

Estas proyecciones de los demás en nosotros son muy difíciles de detectar y evitar, y nuestras proyecciones en otros lo mismo. Lo que pasa es que las consecuencias si que son realmente detectables y patentes. Como os decía, el patrón recurrente que ha aparecido en los últimos meses que es prácticamente no aparece un forma de pensamiento negativa sin que aparezca un enganche con una persona cercana que la originó. Yo mismo me encuentro proyectando en mi hijo mis preocupaciones (que si le va a pasar esto o lo otro, que si estará bien, etc) y luego cuando le hago alguna lectura periódica para mantenerlo energéticamente “sano” me encuentro con que le he creado una forma de pensamiento negativa que le está haciendo sentirse de tal o cual forma. Tampoco son problemas o bloqueos excesivamente graves, pues con el tiempo se terminan disolviendo por si solos al no tener mas energía que los alimente (por parte de la persona que los proyecta, o por parte de quien los recibe que acaba por no tomarlos en consideración), pero está claro que en la interacciones humanas es de lo mas normal y común que esto ocurra.

Problemas difíciles

Lo que ocurre también es que cuando realmente la proyección de las emociones, sentimientos o preocupaciones de una persona sobre otra son extremadamente fuertes (tienen una gran carga de energía) y consiguen colarse en el aura del receptor y convertirse en formas de pensamiento negativas, esta energía puede llegar a bloquear fácilmente un área completa de la vida de la persona, o convertirse en un lastre difícil de explicar que puede manifestarse incluso como problemas físicos. Por ejemplo, una forma de pensamiento negativa en el cuerpo emocional de alguien, generando un bloqueo en el primer chakra, provocado por una proyección (enganche) de alguien que piensa que somos personas inseguras, puede derivar en problemas en los riñones por ejemplo. Cada chakra tiene asociado una función y depende de la energía que la esté bloqueando y la frecuencia y tipo de emoción que estamos generando (inseguridad en este caso) puede terminar en un problema físico en una o varias partes del cuerpo.

Es algo que hay que tener en cuenta, yo siempre digo que antes de meternos antibioticos a saco, analicemos nuestro sistema energético a ver de donde viene la raíz del problema, y luego, que la medicina natural o tradicional nos ayude a sanarnos. En todo caso, si somos nosotros quienes estamos proyectando nuestras emociones, miedos y demás en otros, hemos de parar de hacerlo, porque no sabemos lo que podemos estar provocando a los que nos rodean. Si somos nosotros los receptores de esos enganches, hay que tratar de ver como nos sentimos con cada una de las personas que nos rodean, y si alguien parece que nos hace sentir de una determinada forma, dejar mentalmente de “alimentar energéticamente” esa emoción o sensación para que se desvanezca por si sola.

Como digo, la mayoría de enganches y formas negativas desaparecen con el tiempo, pero otras son persistentes. Es cuestión de observar como nos sentimos y nos hacen sentir, para descubrir si se nos ha colado alguna en el aura.

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