David Topí

Tratando de entender el mundo que no vemos

Registros Akashicos  David Topí

Tras el último artículo sobre el túnel de luz, y lo que había seguido leyendo y escuchando al respecto, con opiniones de todo tipo, pues me quede, como no, con cabos sueltos y dudas en la cabeza, comparando mis experiencias personales de lo que yo he vivido con la terapia regresiva, con lo que se comenta en diferente literatura por ahí fuera. Así que, como siempre que me pasan estas cosas intento encontrar respuestas, aproveché ayer una sesión de regresión, para, a través de una compañera, poder hacerle preguntas a uno de sus guías al respecto.

Y esta es la transcripción de la conversación que tuvimos:

David: Bueno, hablando de otra cosa, últimamente he estado leyendo sobre lo que llamamos el túnel de luz, sobre lo que sucede cuando fallecemos, que se abre un vórtice, y por ahí salimos del plano físico. En muchas de mis regresiones, tras fallecer, me he visto saliendo por un túnel….

Guía: Si, este túnel que veis es lo que vosotros llamáis el cordón de plata

David: ¿Este vórtice es el cordón de plata?

Guía: Si, porque es lo que os lleva fuera del plano físico, aunque luego se abran otro tipo de vórtices hacia otros sitios.

D: Entonces, cada vez que salgo de una encarnación, porque lo he visto muchas veces encima mío, ¿es mi cordón de plata que me conecta con mi Yo superior lo que me permite salir?

G: Correcto, se abre para permitir la salida, y por eso lo percibes como un vórtice. Incluso es una de las formas por las que salís astralmente por las noches, lo que pasa es que no se os desprende [el cordón de plata] cuando estáis dormidos. Ya sabes que al fallecer vuestro cuerpo físico el cordón de plata se desconecta. Esa es la luz que llamáis el vórtice o túnel que veis

D: Pero entonces, si ese vórtice es el cordón de plata, ¿no tendría que verlo conectado a mí? y sin embargo a veces lo veo como a 500 metros en el cielo, o en diferentes posiciones

G: Si, pero no importa, es la forma que tienes de verlo y recordarlo, simplemente

D: y al otro lado del vórtice, entonces salimos a diferentes lugares

G: si, depende de lo que tengáis que hacer, de lo que este previsto que hagáis tras cada vida

D: Entiendo. Te lo digo porque había literatura, que es posible que no sea más que para infundir más miedo, no sé, que habla de que se puede capturar el alma que sale de una vida para obligarla a entrar de nuevo en el plano físico de forma “forzada”

G: Bueno, no es del todo correcto. Hay personas que, por su nivel evolutivo, normalmente inicial, o básico, entran y salen de una encarnación rápidamente y van a otra, como parte de su aprendizaje, y su libre albedrio está más limitado a la hora de escoger las siguientes encarnaciones [lo hacen siempre lo que llamamos sus guías y su Yo superior]. Es porque tienen diferentes niveles de evolución.

D: Vale, eso lo entiendo, la historia era que por irte hacia la luz que percibimos como un túnel, eso representaba una “trampa” o un potencial peligro

G: No, no tiene nada que ver. El túnel siempre es el cordón de plata, que os saca de cada encarnación y os lleva al plano más adecuado según tu nivel evolutivo para el periodo entre vidas. Luego, después de deprenderse y haber salido de ahí, suceden diferentes procesos. Otras culturas le llaman a esta transición el Bardo, por donde vagáis y los planos por los que estáis. Esto incluye tanto las personas que se quedan ancladas cerca de la Tierra como los que transicionan a planos más elevados. Pero esto es algo que se permite y que forma parte de los procesos de reencarnación.

D: Ok, no es que el sistema de control y las razas que se nutren de nosotros usen este túnel de luz para recoger energía, para “capturar” almas, etc., etc.

G: no, al salir no, solo al entrar, por lo que ya sabes de la malla energética que rodea la Tierra.

Antes de tener esta conversación, la semana pasada que le hice otra regresión a otra compañera, cuando la saque de la vida que estábamos analizando le hice que me describiera el proceso de salida por el túnel paso a paso, lo que sentía, lo que percibía, a cámara lenta, y cuadra con esto que ayer nos explicaba este guía. Esta mañana, que he entrado yo en  regresión, hemos hecho lo mismo, y he ido reviviendo muy despacio y paso a paso la salida de mi cuerpo físico hacia los planos internos a través del cordón de plata, ahora que ya sabia lo que era el vórtice. Efectivamente, como siempre, al terminar de cruzarlo, he aparecido en uno de los niveles de los planos internos donde ya se ha desarrollado otra historia que ya no viene al caso, pero consciente de que el túnel era la conexión de mi ser con el plano físico.

Entrar por el núcleo del planeta

Por otro lado, otra cosa muy interesante que nos explicaron ayer es que se puede hacer entrar a las nuevas almas que desean encarnar, no por el exterior del planeta, haciendo que crucen todas las capas no físicas y la malla “negativa”, sino por el interior del núcleo del mismo. Me explico. Si habéis leído a Nassim Haramein, sabéis que postula y explica que el centro de cada planeta, estrella o galaxia es una singularidad, un agujero negro, que puede ser usado para que las energías, conciencias y seres que tienen el nivel evolutivo suficiente, puedan “viajar” de una punta a otra del espacio de forma casi instantánea. La teoría de Nassim Haramein, antes de conocerla, ya la había experimentado en una de las sesiones de regresión con mi amiga y compañera Xelo, pues al salir de una vida suya, para “volver” a su hogar, iba saltando de “núcleo” en “núcleo” de diferentes sistemas, a través de estas aperturas. En aquel momento tampoco sabíamos exactamente qué es lo que estábamos percibiendo, o si simplemente era la forma que tenía el alma de interpretar este viaje de vuelta a casa, sin embargo, tanto al estudiar las teorías de Nassim Haramein, con lo que luego hemos aprendido hablando con los diferentes guías que han aparecido en las regresiones, vemos que es algo de lo más normal y habitual a partir de un cierto nivel evolutivo salir o entrar por los núcleos interiores de cada planeta.

Bien, pues si para salir se puede hacer por el vórtice de luz que es el cordón de plata, y para entrar se hace normalmente descendiendo desde los planos más sutiles hasta los más densos, y perdiendo consecuentemente energía, potencial y memorias (una de las cosas por las que no recordamos todo de nuestras vidas pasadas es porque al cruzar por la malla se control se activa o se instaura el velo de amnesia que todos tenemos), se puede también hacer entrar a la futura alma por el interior del núcleo del planeta para que entre con el 100% del potencial, conocimientos y energías que trae “de serie”.

Meditación y petición a la preparación de la entrada

Para ello, me explicaban ayer, los padres, en meditación, deben conectar con el ser de su futuro bebe, y con sus guías, y pedir y planificar que cuando se produzca la entrada definitiva de ese ser en el cuerpo físico (porque sabéis que, durante el embarazo, la mayoría de almas entran y salen constantemente del cuerpo, y no están permanentemente en él, a no ser que realmente sean almas “mas jóvenes” que quieran experimentar los 9 meses de gestación), que esta entrada se haga entonces no por las capas externas, sino usando los pasos desde el punto de origen del ser que vaya a encarnar, hasta nuestro planeta. De esta forma, el ser que va a nacer ni pierde ni un ápice de su potencial, vibración y memorias, lo cual facilita desde luego muchas cosas para sus años venideros como humano.

Quizás a alguno os suena a ciencia ficción todo esto, bueno, es posible. Yo personalmente es algo que voy a hacer, pues seré padre en breve de nuevo y ya hemos conectado en meditación con el ser que encarnará como nuestra futura hija, ahora lo que haremos es volver a conectar y pedir y planificar la entrada definitiva de esta forma que me explicaron ayer, para conseguir que llegue a una nueva vida con el máximo de potencial posible, para su trabajo, su misión o lo que tenga que hacer y aprender este ser en este planeta y con nosotros. Ya os tendré al tanto de como se desarrolla la experiencia.