David Topí

Escritor, formador y director de la EMEDT

Carta de Dios 01.04.16-Proceso energético de cambio-blog

A raíz del último artículo, han surgido varias inquietudes respecto a cuales serían las posibles consecuencias de estos posibles revolcones energéticos que pueden darse, según avance o no la situación de nuestro inconsciente colectivo, y según se consiga avanzar hacia la masa crítica a tiempo o no.

¿Qué puede hacer cualquiera de nosotros, el común de los mortales, ante todo esto? ¿Qué tipo de procesos nos esperan para que podamos avanzar hacia la nueva matrix/realidad, o al menos salir de la realidad del vagón de cola? ¿Cuál es el efecto práctico en la vida de una persona que se vea arrastrada por el revolcón energético?

Intentemos responder a eso de nuevo con otras analogías, y luego intentemos ponerlo en términos más prácticos. ¿Qué sucede cuando te pasa algo en la vida que te deja traspuesto, en shock, cuando algo te desmonta parcialmente tu forma de entender el mundo y se caen viejos sistemas de creencias que, de repente, han perdido toda credibilidad y validez? En general, uno entra en una espiral de confusión que puede ser bastante profunda y durar algún tiempo. ¿Qué sucede cuando todo lo que has creído que era de una forma ahora ves con una claridad aplastante que no era así, porque unas fuerzas mayores han eliminado, de un plumazo, los velos y filtros que tenías y coloreaban esa percepción?

Cuando ves el show de Truman

Ese es el primer efecto de este “revolcón” energético que se puede dar, no sabemos si va a ser así aún, para sacar a la masa de las personas del último vagón y tratar de moverlas adelante a un estado algo más alineado con la octava general del planeta. Es como si te abren los ojos de golpe y sin anestesia para que te des cuenta del show de Truman en el que estamos metidos. Como ahora simplemente es pura información teórica que leemos en algún que otro blog pero luego queda relegada, filtrada o eliminada con más o menos rapidez, no tiene mayor impacto en nuestra vida. Si aquellos que rigen los procesos evolutivos por los que tenemos que atravesar no vieran otra salida, ya que nosotros no somos capaces de quitarnos nuestros propios velos, entonces posiblemente, repito, no sabemos aun,  nos los quitarán de golpe. Si queréis repasar las razones de todo esto, aquí podéis volver a leer el artículo sobre “¿porque no vemos esa otra realidad?”.

Luego, el segundo efecto es que la confusión que se apodera de las personas, induce a cambios en el plano físico, pero, mientras tanto, las cosas se tambalean un poco porque uno no sabe bien bien por donde tirar con su vida terrenal cuando parte de lo que la sostenía te das cuenta que era falso. Al tambalearse la vida física, muchas cosas se paran, se dejan de hacer, las prioridades cambian, lo que era importante ahora es un sinsentido, etc., pues al habernos sacado parte de las estructuras que nos mantienen “en sueño permanente”, no puedes ya pretender seguir con un estilo de vida que en ese momento ya no tendrá sentido: trabajos que no nos hacen felices, actividades que no nos aportan nada, conocimientos que son falsos o manipulados, sistemas de gestión social, política, salud, económica y financiera que bloquean nuestro desarrollo en vez de ayudarnos con el mismo, etc. Se instaura la desconfianza en aquello que antes eran unas instituciones claramente por y para el pueblo (nunca lo fueron) y puede que, en nuestro interior, entremos en caos.

Ahora, dicho esto, en nuestras manos está que no tenga que suceder. En nuestras manos está que aquellos que puedan, que estén dispuestos, simplemente se pidan a ellos mismos, a su Yo Superior, a su ser, a su parte “divina”, las herramientas y oportunidades para avanzar y salir de este último vagón sin tener que esperar a que se produzca el choque mental para sacarnos a todos de golpe, cuando no haya más remedio que ejecutarlo. Y si no terminamos de creernos que esto vaya a ocurrir, pensad en lo siguiente, que os servirá como analogía para entender lo que le sucede al cuerpo planetario en el que viajamos.

Cuando nos convertimos en adolescentes

Si vuestro cuerpo fuera la madre Tierra, que no para de crecer, regenerarse, cambiar, evolucionar etc., y la humanidad fuéramos las pequeñas bacterias y microbios que habitamos la piel, ¿que pasaría si llega el momento en el que el cuerpo va a sufrir un cambio total y brusco, por ejemplo, en la pubertad, donde prácticamente no hay parte del organismo que no cambie por su propio crecimiento y necesidades evolutivas? Si nosotros fuéramos la Tierra, y nuestras bacterias los humanos, ¿hasta cuando aguantaríamos los cambios que necesitamos que sucedan en nosotros por ley evolutiva para que esas bacterias se pongan al ritmo y al nivel adecuado para poder habitar el nuevo cuerpo salido del cambio de niño a adolescente? Por muy burda que sea la analogía, ya que no somos bacterias en el cuerpo terrestre, el planeta en el que vamos no va a retrasar sus cambios porque sus habitantes no estén listos, pero los ralentiza, hasta que las propias leyes naturales le impidan hacerlo más. Como eso está a punto de suceder, pero en términos humanos no es un proceso que dure un día, sino ciclos de más o menos larga duración, ya cada vez queda menos margen para que esos cambios vayan a darse, de ahí que haya otras fuerzas trabajando en coordinación con la esfera planetaria y su consciencia, para que lo que va dentro se prepare para la sacudida, o se ajuste antes de la misma y no sufra demasiadas consecuencias. Simplemente, creamos en ello o no, son cosas que sucederán, de la misma forma que nuestros niños se convierten en adolescentes por mucho que los pequeños microbios que hay en nosotros se enteren de que va el cambio o no lo hagan.

¿Porqué la Tierra tiene que seguir adelante, ajustarse y cambiar?

Porque como nos dicen aquellos que nos asisten en este trabajo, hay muchos sistemas implicados en este proceso. Todo nuestro sistema solar pertenece a un conjunto mayor que está regido por la estrella o sol central de la constelación que llamamos Pléyades y que llamamos Alcione. Todo funciona por ciclos, y todo funciona por jerarquías. El sistema al que pertenecemos tiene lazos, conexiones y está ubicado en una de las bandas de la estructura de este otro subconjunto estelar mayor. Como analogía, de nuevo, podéis visualizarlo como un átomo donde uno de los electrones cambia su carga, se desestabiliza, eleva y baja constantemente su energía, afecta a los otros átomos de su órbita y a veces se ralentiza respecto a la velocidad que necesita. Esto causa alteraciones no visibles para nosotros, pero si para todo el resto del conjunto, que han de ajustar y parametrizar constantemente los escudos, campos energéticos, líneas de fuerza, etc., etc. en todo el subconjunto solar mayor al que pertenecemos, por no hablar del resto de esferas planetarias del mismo sistema que también son parcialmente influenciadas. Aunque aquellos en control de esas esferas planetarias ya toman las precauciones necesarias para que el sistema de vida en la Tierra no afecte mucho a sus propios procesos evolutivos, es inevitable que los vaivenes a los que estamos sometidos no les afecten. Para minimizar, y para equilibrar todos esos puntos, líneas, campos, sistemas y demás, otras fuerzas y grupos acuden, y realizan los ajustes que son necesarios según las directrices de equilibrio que sugieren las leyes cósmicas y universales y que son estos que os expliqué en el artículo anterior.

Pero todo tiene un propósito, como siempre, el de la evolución consciente, el de la transformación. No dejéis de pedir a vuestro ser, a vuestro YS, que os ponga las oportunidades, herramientas, conocimientos y experiencias para poder acelerar vuestro camino, y estad atentos a lo que llegue. No hay un manual de instrucciones único y común, cada uno tiene su propia hoja de ruta, pero la tienes codificada en tu interior, y por lo tanto, puedes acceder a ella, y dejar que tu realidad externa te la muestre cuando pides que así sea hecho.