Ayer estuve en una conferencia-taller del Instituto Español de Terapia Regresiva, que me resultó muy interesante. No tengo mucha experiencia con este tema, aparte de lo que he leído en los libros de Brian Weiss (recomiendo Muchas Vidas, Muchos Maestros), lo cual fue suficiente para despertar mi curiosidad e interés por expander mi conocimiento en todo lo que tiene que ver con la evolución personal y el crecimiento de uno mismo.
¿Que es la terapia regresiva?
Básicamente la terapia regresiva es una técnica que trata de traer a la mente consciente aquellos eventos enterrados en nuestro subconsciente que son los causantes de situaciones que, en estos momentos, nos están siendo perjudiciales: miedos, fobias, actitudes, comportamientos que nos salen “de dentro” y para los cuales no tenemos una explicación racional, etc. A veces son cosas tan “tontas” como el miedo a la oscuridad, el pánico escénico, miedos varios a animales e insectos, etc. Pero otras veces son cosas más profundas como el boicoteo a uno mismo en todo tipo de relaciones, el pensar que uno no merece nada, que uno no es importante, que nadie nos quiere, que somos poca cosa, etc. Todos estos sentimientos no tienen ninguna causa aparente, en muchos casos, que podamos recordar como desencadenante del problema (en otros si, nuestro miedo al agua puede estar causado por habernos caído a una piscina de pequeño, nuestro miedo a los perros por que nos mordió uno cuando eramos un bebé, nuestro miedo escénico porque todo el mundo se rió de nosotros la primera vez que hablamos en público, etc, etc) y están sin embargo bien presentes en nosotros y en nuestro comportamiento diario haciéndonos muchas veces la vida más difícil de lo que tendría que ser.
Así, la terapia regresiva nos induce a buscar esos recuerdos, a sacarlos a la luz, y a eliminarlos, de forma que dejen de afectarnos ahora que, como adultos, no tenemos porque llevar a cuestas una carga de algo que sucedió hace muchos años cuando ni siquiera éramos conscientes de lo que nos estaba pasando.
Vidas pasadas
Sin embargo, estos recuerdos, muchas veces, parecen no provenir, por mucho que uno busque, de nada sucedido en esta vida. Sensaciones inexplicables, emociones intensas, sentimientos que nos bloquean o nos impiden llevar una vida normal, y que por mucho que uno indague, no parecen tener relación con nada que nos haya ocurrido. En realidad, en muchos de los casos en los que las personas se someten a esta terapia, se empiezan a encontrar con recuerdos y situaciones, con vivencias, que por mucho que uno quiera explicarlas, no tienen explicación posible en el tiempo actual. Esto es lo que se conoce como terapia regresiva de vidas pasadas.
Casi todas las personas, cuando se encuentran en este profundo estado de relajación (no están hipnotizadas, aunque existen muchas técnicas distintas para hacer la regresiones), y son guiadas por el terapeuta a desenterrar esos bloqueos que están causando el problema, han llegado en muchas ocasiones a dar detalles de sitios, lugares, experiencias, personas, datos históricos, etc que no pueden, en la mayoría de casos, entenderse como producto de algo que hayamos leído, visto o oído. Ayer nos contaron algunos casos realmente interesantes y he leído de muchos más que apuntan sin duda al hecho que esos recuerdos provienen de vidas pasadas. Así, traer a la luz consciente esas situaciones imposibles de recordar, en las cuales uno ve el origen y el porqué de ese problema, miedo, sentimiento, etc, no es sino la forma de desactivarlo y de eliminarlo por completo. El entendimiento racional de donde está la causa de lo que nos está afectando es el primer paso para librarnos de ella.
La reencarnación
Evidentemente la regresión a vidas pasadas presupone la teoría de la reencarnación. Nuestra alma, única, entra y sale de cuerpos una y otra vez, en una y otra vida, siempre buscando experimentar, aprender, evolucionar. La muerte física no es el final de nada, no es ni más ni menos que un cambio de traje, un paso de una experiencia a otra, cuyos recuerdos siguen acumulados en los campos energéticos (mental y emocional ) de nuestra aura y que volvemos a traer con nosotros cuando nos volvemos a encarnar.
¿Que efecto tiene creer o no creer en la reencarnación para que funcione este tipo de terapia? En realidad no demasiado. Las personas que creen en que están trayendo recuerdos de otras vidas pasadas los tratan como tal, los aceptan, los comprenden y los limpian. Las personas que no lo creen, las tratan como recuerdos de cualquier otra situación ”genérica”, real o no, y el proceso es el mismo. Es decir, si tu miedo a los leones resulta que aflora, según el paciente, por haber vivido una vida anterior como cristiano devorado por uno en un circo romano (me lo estoy inventando), ¿importa para que la terapia funcione que sea real o no? Pues no excesivamente, pues extrayendo ese recuerdo, provenga de donde provenga, y “desprogramándolo” , integrándolo, “limpiándolo” de forma consciente, se puede llegar a desactivar para que la persona se sienta libre por fin de esa fobia que no tiene explicacion racional ninguna, ya que ese es el objetivo final, eliminar todas esas cargas que no nos hacen ningún bien y que realmente no tienen ninguna razón de ser.
Indagando más aún
Personalmente voy a seguir aprendiendo mas de este tema y probablemente me apunte a algún curso mas adelante para realizar varias regresiones. No es mi intención de momento convertirme en terapeuta (nunca se sabe) pero si siento un fuerte interés por conocer mucho más de todo lo que se esconde en nuestro subconsciente (tendría que haber estudiado psicología en vez de ingeniería :-)). Si algún lector conoce más al respecto o le apetece charlar del tema, tenéis mi email al pie de pagina para ello.
Envia esta entrada a un amigo



Pingback: Terapia de Humildad | David Topí