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A medida que se va acercando la fecha de las conferencias, la primera en Barcelona en Septiembre, y voy puliendo el material que voy a intentar transmitir y explicar, me voy dando cuenta de como el proceso de escribir y sintetizar todo el cúmulo de ideas que tengo sobre este cambio de nivel evolutivo se asienta y produce en  mi cambios de comprensión bastante profundos en algunos aspectos de mi vida y la relación con la misma.

Uno de los objetivos de esta serie de conferencias en diferentes ciudades tiene más que ver con lo que va a suceder a nivel energético en las mismas que con el hecho de transmitir la información pura y duramente, pues mi idea es que, si me es posible técnicamente, de alguna forma en alguna de las ciudades, podamos grabar en video la misma y luego subirla a YouTube para los que no podáis venir. Sin embargo para hacer eso con una conferencia me basta, como sucedió con la anterior, “Despertando al Mundo”, lo cual no es posible esta vez, pues hay otros objetivos que se han de cumplir con esta ronda de charlas por toda España. Básicamente, la idea es aprovechar para enseñaros a anclar, y que ayudemos a anclar, este tipo de energías que llamamos de la cuarta densidad en el plano físico actual, y que, los que vengáis, podáis al final de la charla aprender como vosotros mismos podéis trabajar individualmente para resonar, frecuencialmente hablando, con esta nueva “malla energética” que se está superponiendo a la actual y que conforma precisamente el “lugar” a “donde vamos”. Todo esto lo intentaré explicar en detalle durante esas cuatro horas que estaremos juntos.

Algunos cambios necesarios

Dos de las cosas que más he reforzado personalmente en mi compresión del mundo en el que vivo es que mi percepción de ciertos aspectos del mismo van a tener que cambiar bastante para poder despegarme de una realidad “3D” y existir en una “realidad superior”. Y una de las cosas más importantes es que hay que sanar y limpiar ciertas cargas y restricciones energéticas que nos atan a una realidad actual que tenemos que dejar de ver como referencia.

Para poder engancharte a un nuevo nivel frecuencial, tienes que “vibrar” a ese nuevo nivel frecuencial, y este es uno de los puntos más difíciles de conseguir, pues aquí hay muchas personas que tienen mucha carga emocional acumulada en su sistema energético que nos impide este “enganche”.

Y aquí dos de los puntos más importantes que estoy descubriendo en mi mismo tienen que ver con soltar lastre en la relación con otras personas y la relación con el mundo material.

La carga emocional del segundo chakra

Parte de la carga energética que se genera en nuestras relaciones con terceras personas van al segundo chakra, en ambas polaridades, tanto positivas como negativas. Para estas últimas, la revisión de esas situaciones que llevamos a cuestas, los enfados que no podemos olvidar, las emociones negativas que no queremos dejar ir, tienen que liberarse para que la corriente energética que nos recorre fluya correctamente y puedas incrementar tu nivel vibracional. Hay que querer soltar lastre, perdonar y perdonarse, solucionar conflictos pendientes, cortar enganches con otras personas que nos son dañinas, etc. En algunos casos, a veces es suficiente con imaginar en una pequeña meditación que nos encontramos sentados con esa persona con la cual tenemos un tema abierto que hay que sanar, y establecer un dialogo mental como si habláramos con él o ella, soltar todo lo que necesitamos decir, y luego imaginar como si una luz y energía sanadora entrara en nosotros por el séptimo chakra bajando al segundo y sanando y transmutando los bloqueos energéticos generados por esa situación sin resolver. Recuerda que es el poder de tu intención, tu resolución interior de perdonar, de perdonarte, de sanar, de cerrar el tema, etc., lo que lo llevará a sanarlo y transmutarlo en los casos más normales.

Soltando apego a lo que no vamos a poder llevar

Otra cosa que va a ser muy importante (desde mi punto de vista, así es como lo comprendo yo) es que uno de los bloqueos y lastres que tienden a encontrarse en nuestro ser y que nos ata fuertemente al mundo actual está relacionado con toda la energía emocional que hemos puesto en la adquisición de todo lo que consideramos “posesiones materiales” y con las cuales hemos desarrollado un cierto (bastante) apego.

Como os explicaré en la conferencia, el nivel frecuencial que llamamos cuarta densidad es un nivel donde la materialización de aquello que necesitamos se produce espontáneamente, pues es un plano semi-etérico, más alto que la vibración del plano astral y donde ya este fenómeno es tangible para aquellos que saben proyectarse conscientemente.  Así que, imaginaros que si por la noche cuando dormís no podéis llevaros nada físico a los planos no físicos donde pasáis una buena parte del tiempo dando paseítos y disfrutando de otras realidades, mucho menos lo podremos hacer en un plano que es ligeramente superior, vibracionalmente hablando, al que ya estamos acostumbrados a visitar cada día.

Por eso, una vez alcanzado el entorno 4D, el concepto de “apego” a cualquier tipo de posesión material pierde todo su sentido, pues puedes en todo momento, de forma más sencilla, manifestar lo necesario o deseado.

Por otro lado, tampoco vamos a poder transicionar con nada hecho de materiales 3D, por lo que por mucho que acumules ahora, en unos años o cuando sea que consigamos anclar lo suficiente la nueva malla (solo depende de nosotros), solo la materia orgánica que puede elevar su nivel vibracional por si misma (básicamente las formas vivas en nuestro planeta) podrá transicionar de forma natural. Es momento de empezar a pensar en todo lo que tenemos como posesiones como algo puramente temporal, que nos ayuda a navegar y gestionar nuestra realidad actual, pero en breve no tendrá ninguna utilidad.

Así, me descubro que parte de la limpieza energética que hemos de hacer pasa por el famoso “desapego” a la parte material del mundo, un desapego energético y emocional, simplemente tratamos a nuestras posesiones como aquello que son, útiles y resultado del mundo 3D en el que vivimos, que no nos podremos llevar al mundo 4D al que vamos.

El ejercicio en este aspecto es empezar a tomar conciencia de todo lo que tenemos y como nos puede estar atando emocionalmente. ¿Podemos pensar en vivir sin el objeto X o sin la posesión Y? ¿Cómo de dependientes nos sentimos enganchados al utensilio Z o el estatus social que nos proporciona el tener W? ¿Puedes dejar de adquirir cosas QUE NO NOS HACEN falta pero que adquirimos solo por el hábito de comprar tan instaurado en nuestra sociedad? ¿Puedes donar todo aquello que no has usado en un año pero que sigues guardando “por si acaso”? Todo esto es lo que uno debe examinar en el proceso de eliminación de carga energética, para empezar.

Que todo lo que poseamos tenga una utilidad real, y que no existan en nuestra vida simplemente porque tenemos la costumbre de adquirir cosas y guardarlas para acumular trastos, y luego que no sepamos desprendernos de ellas porque representan una parte energética del estilo de vida que nos hemos formado y del cual no queremos tocar ni un ápice. De todas formas, tarde o temprano, la parte material 3D se desvanecerá ante nuestros ojos en el momento de la transición, para aquellos que la realicen, por lo que soltar lastre antes del cambio no solo asegura un nivel más óptimo en tu frecuencia de resonancia para la misma, sino que además te liberará de una carga emocional que la mayoría de nosotros no sabemos ni que llevamos a cuestas.