¿Que tal si, querido amigo, primero decidieras como te gustaría sentirte- contento o triste, herido o enfadado, generoso o envidioso, amable o huraño- y luego yo, simplemente, saliera ahí fuera y preparara todas las circunstancias y personas de tu vida para que ese sentimiento se hiciera realidad?
¿Te gustaría verdad?
¿A que escogerías ser feliz?
Hecho.
El Universo