Tu GRAN DESEO, querido amigo, pocas veces ocurre cuando suplicas por él, normalmente nunca llega de quien sospechaste o de la forma en que lo pensaste. Casi siempre llega un poco más tarde, de mano de alguien a quien ni siquiera conocías en el momento en que hiciste tu petición, y como resultado de algún extraño acontecimiento en tu vida que era imposible de predecir.
Así que ten paciencia, relájate. Disfruta el momento. Y deja a tus amigos, colegas, jefes o familia tranquilamente disfrutando de tu situación tal y como estás ahora, porque en realidad, cuando tu GRAN DESEO llegue, tendrán bastante con lo que lidiar, si sabes a lo que me refiero.
No tardará mucho.
El Universo
Envia esta entrada a un amigo

