Una de nuestras lacras como seres humanos que somos es que nos gusta quejarnos de todo. Es deporte nacional en este país y en medio mundo. Esto no sale bien, esto no nos gusta, esto mira como lo han hecho, mira lo que me ha pasado, que mal funciona aquello, etc, etc. Es humano, decimos todos, pero eso no significa que sea algo positivo. Cuando nos quejamos de que las cosas no son como quisiéramos que fueran, estamos diciéndole al mundo que no tenemos ningún control sobre ellas, y sobretodo, que no aceptamos la responsabilidad de aquello en lo que nos vemos envueltos.
Elegir y aceptar
Cada instante de nuestra vida es una elección para hacer o no hacer, escoger o no escoger, ir o no ir. Pero cuando no aceptamos las posibles consecuencias (incluso las mas pequeñas, en los eventos cotidianos de nuestra vida), de eso que hemos decidido, estamos tirando la piedra y escondiendo la mano. Aceptar que el efecto X esta provocado por la causa Y es primordial, esencial y muy importante para recuperar el poder que tenemos sobre nuestra vida. Y el cual, parece que no llegamos a creérnoslo del todo por muchos artículos, películas y libros que leamos.
Tu creas tu vida, acepta las consecuencias de ello
Entérate de una vez. Tu has creado lo que tienes alrededor. Eres el centro de tu propio universo y todos los actores, situaciones y cosas que existen en él han sido atraídas hacia ti, por ti, y para ti. Si compartes una situación, evento o cosa con otra persona, es porque ambos habéis creado una versión en vuestra realidad de esa situación, evento o cosa parecida (pero no idéntica). Pero tu realidad es solo tuya, y de ti depende de la aceptes (si no quieres cambiarla). Cada cosa que te sucede, es reacción a una elección tuya en algún momento, cuya cadena de acontecimientos ha llegado a esto de lo que ahora te estás quejando.
El poder de aceptar la responsabilidad
En el momento que gritas bien alto: “acepto mi responsabilidad por todas las cosas que me suceden, puesto que soy el creador de todas ellas”, te mandas un potente mensaje a ti mismo. Eres un creador. Y eres consciente de ello. No sabes lo importante que esto último. Siendo consciente de que has creado todo tu universo, aunque aun no sepas cambiarlo, es ponerte en el centro del mismo y sentirte con pleno poder para modificar las cosas que no te gusten.
Aceptar la responsabilidad es algo tan sencillo como observar algo que no ha salido como esperabas, que no te gusta, o que directamente te fastidia y decir: esto no es lo que me esperaba, pero acepto la responsabilidad de haberlo creado.
Y listo. ¿No te sientes mejor? ¿No cambia tu perspectiva de la situación ahora que te sientes en control de ella? Prueba unas 20 veces al día a aceptar mentalmente la responsabilidad de todo lo que tengas a tu alrededor, y empezarás a hacer crecer en ti la sensación de poder y seguridad que viene con el conocimiento de que tu eres el único responsable de tu realidad.
Y luego, más adelante, y si quieres, ya aprenderás a cambiarla
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Tambien estoy de acuerdo Nos suceden estas cosas que NO queremos porque normalmente estamos en piloto automatico y no somos consciente de que lo estamos creando pero mi pregunta es como dejar el piloto automatico ????
La responsabilidad, ese gran monstruo del cual nos liberaba la culpa! Hacíamos algo mal, nos sentíamos culpables y nos dábamos caña para… volver a hacer lo mismo otra vez! Pero si sabemos que todo lo creamos nosotros mismos, la cosa cambia. Es el más difícil todavía. Sobre todo porque antes nadie nos había dicho que eso fuera así, con todas las letras. Aceptar las consecuencias tenía una connotación temible: el que la hace la paga. Se les olvidó transmitirnos la parte positiva: creo algo bueno, obtengo algo bueno. Y de que teníamos la capacidad de crear, ni palabra, no fuéramos a tener demasiada iniciativa.
Para dejar el piloto automático, una idea es al principio simplemente observar como si fueras una cámara de vídeo en acción. Sin juzgar. Grabas, rebobinas, observas. Cuando lo hagas varias veces, te darás cuenta de cuándo haces lo que haces y cómo lo haces.
Una vez tengas el retrato, mira a ver cuál es la parte que más fácil te resulta cambiar. Otra idea es sustituir una costumbre por otra más sana. Algo así como comer pipas cuando dejas de fumar (y ya más adelante dejarás las pipas). Energía, paz y luz.
.-= Lila´s last blog ..Malos tiempos para el periodismo =-.
4:02 am
Estoy bastante de acuerdo, creo.Pero aceptar la responsabilidad no significa que esté todo bien con todo.Encajarle un palazo en la cabeza al que corresponda también puede ser una manera de hacerse responsable.No es que por eso uno tenga la culpa de todo.
.-= Catriel´s last blog ..Ivunche ¡El monstruo mitológico mapuche y araucano más original!Imágenes del Ivunche =-.