Registros Akashicos  David TopíVoy a empezar una serie de entradas (ya que lo que tengo pensado explicar es bastante largo para un solo post) en el cual vamos a tratar de explicar mas detalles sobre porque el mundo que percibimos como “real”, no lo es tanto. Ya he escrito algunos otros posts en este blog al respecto, pero voy a tratar de ir algo mas lejos e intentar estructurar todo el proceso de creación de lo que llamamos el “mundo real”.

Muchos de nosotros ya sabemos como hemos de crear la realidad que queremos, comprendemos el poder que tenemos para atraer hacia nosotros ciertos eventos, para evitar otros, o como aceptarlos cuando no parece que tenemos más remedio. Sabemos como funciona la parte “generadora” del mundo que vemos ahí fuera, pero quizás no sabemos como funciona la parte “receptora”. Es decir, mi cuerpo, mi mente, emiten ondas y pensamientos que se transforman en algo que yo percibo como real y que no es otra cosa que aquello que tiene una frecuencia similar a lo que yo emito, pero ¿como se y percibo yo que eso que tengo es lo que he manifestado? ¿Cómo llega a construirse mi mundo real, el que veo con mis ojos, el que toco con mis manos?

Viendo con la mente

No son tus ojos ni tus manos los que perciben el mundo que llamamos “real”. Es tu cerebro quien trabaja construyendo hologramas tridimensionales en base a, parcialmente, la información que recibe de los sentidos, y que en realidad no son mas que la representación que considera valida para aquello que cree estar recibiendo. Y aun así, se inventa cosas. Pura ilusión. Vamos a ver si lo explicamos.

Todo aquello que percibimos como real no es más que una proyección mental en tres dimensiones de lo que nuestro cerebro decodifica. Nuestros ojos no “ven”, es el cerebro el que “ve”. Los ojos son lentes que pasan información desde la retina hasta el cerebro, que es donde se forma la imagen. Nuestros ojos son como las ópticas de las cámaras que dejan pasar la luz, esos haces energéticos que existen ahí fuera, y los envían hacia el interior de la mente para procesar esa luz, sin hacer, en ningún momento, juicios o presunciones sobre que representa.

El ojo no sabe que está recibiendo la energía lumínica de una silla o de un elefante, y francamente, le da igual, su función es simplemente transmitir el haz hacia el interior.  Sin embargo, en el camino hacia el cortex visual del cerebro, los lóbulos temporales editan, recortan y filtran hasta un 50% del haz lumínico inicial y solo esa parte editada de lo que en realidad habíamos percibido a través de la retina, es lo que llega al cerebro, que, entonces, se pone en marcha para “decidir” que es lo que está recibiendo y a que corresponde esa energía que le ha llegado, y así construir a partir de aquí, la imagen en 3D de lo que cree tener delante.

Una reconstrucción basada en suposiciones

Así, si lo que “vemos” está basado en menos del 50% de una información captada del exterior, ¿como sabemos que es real y que es inventado? ¿Cómo se forma lo que percibimos como real para nosotros en nuestra mente? La respuesta es que el cerebro compone el otro 50% de información con datos de los que ya dispone, de nuestra presunción de cómo debe ser el mundo de ahí fuera, de lo que “esperamos” ver en realidad y de todo aquello que tiene acumulado en los bancos de memoria y a los cuales tiene acceso, a través del condicionamiento y la programación con la que nacemos, a través de nuestro ADN.  Por eso cada uno “ve” las cosas de forma diferente, porque básicamente su holograma final, su representación tridimensional de ese objeto o situación que ha creado, ha sido generada a imagen y semejanza de lo que ha “encontrado” por “aquí dentro” para construirla.

El viaje de la Luz

Tal y como describen David Icke en su libro “Tales from the Times Loop” y Michael Talbot en “El Universo Holográfico”, el viaje de la luz desde que es percibida por nuestros “sensores” (los ojos) hasta que nos enteramos que estamos viendo algo (construimos la imagen) es impresionante. La luz entra a través de la cornea y traspasa la pupila, que controla la cantidad que pasa para proteger nuestro sistema visual a través del iris. Esta luz que ha traspasado la pupila llega seguidamente al humor vítreo, una especie de masa gelatinosa que tenemos todos detrás de la pupila y finalmente el haz lumínico llega a la retina que captura la imagen, pero lamentablemente, lo hace solo en dos dimensiones y al revés, por lo que para poder terminar de discernir que es lo que estamos viendo, la luz es enviada al cerebro en el lóbulo occipital. Es aquí, y solo aquí, cuando el cerebro recompone la imagen y la completa con aquella información que le pueda faltar, crea un holograma tridimensional del objeto e informa a nuestra conciencia que está “viendo” algo, que finalmente resulta ser una silla.

Si nuestro cerebro hubiera recompuesto la imagen como algo totalmente diferente, y sin hacer demasiado caso de la información recibida a través de la vista, o haciendo alguna asociación errónea respecto ese haz lumínico que está registrando, estaríamos convencidos de que estamos viendo cualquier otra cosa, y esta otra cosa seria tan real para nosotros, por ejemplo un armario, como esa silla, porque la realidad se construye en nuestra mente, no en el exterior de la misma. Y básicamente lo mismo pasa con lo que oímos y escuchamos. La información es filtrada por nuestro sistema auditivo y solamente en el cerebro construimos la realidad que mejor nos va acorde a lo que esperamos oír, creemos oír o hemos oído previamente. Por eso cuando se dice algo, dos personas recibiendo la misma información pueden interpretarla de forma totalmente distinta y estar convencidos que su versión es la correcta, y ya no hablamos de discusiones entre amigos o pareja, lo que uno oye sobre lo que dice el otro, si se registrara y luego se pasara de nuevo para ser escuchado, seria realmente de espectáculo, pues todos oímos muchas veces lo que nos interesa o esperamos oír, simplemente porque el cerebro rellena la información que le falta con lo que encuentra en el interior del mismo y que concuerda con sus expectativas y creencias.

Y así con el resto de sentidos. Esto implica solo una conclusión, la realidad que vivimos es solo aquella que nos cuadra con nuestras ideas preconcebidas, aquella que nuestra mente interpreta tal y como le va bien y aquella que se ajusta a nuestros pensamientos, sensaciones, y expectativas. Básicamente, vivimos la realidad exterior en base a nuestra realidad interior: nuestro trabajo, nuestras amistades, nuestra familia, nuestra salud o nuestra abundancia material ¿Curioso, no? Ya hemos completado el círculo de la manifestación consciente. Como es adentro, es afuera.

En breve, la segunda parte Registros Akashicos  David Topí

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Categories: Creacion consciente

Post by

David Topí es escritor, coach personal y formador.

  • http://www.javiermalonda.com Javier Malonda

    Muy bueno, David. Gracias.

  • http://wordsarevitamins.blogspot.com silvia

    Cada uno con nuestro ‘mapa’ particular… Esperamos ya la segunda parte :)

  • Irene

    Realmente interesante! Ya espero la siguiente! :D

  • Pingback: La realidad es una ilusión mental (II) | David Topí

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  • Ana

    Excelente explicación, pero no sólo a nivel visual y el procesamiento del cerebro, sino CON TODO. los sonidos también están procesados como señales eléctricas al cererbo, de lo que viene de fuera, el tacto de las cosas a través de la piel,y como bien dices la vista, pero ¿por qué?…. a nivel física, ha habido muchos experimentos acerca de saebr de qué está hecha la materia realmetne, puesto que los físicos, como físicos que son, también saben la proyeccion holografica que tienen los objetos encima de una mesa, si en realidad está procesado por el cerebro, para llegara una espeluznante conclusión . Se hizo un experimento de mirar a nivel atómico la composición del átomo, ya que el eje,mplo ed lasbolitas que giran nos lo enseñan en el coeligo pero no es así realmente, sino que de alguna manera hay que interpretarlo), la realidad del átomo que compone las cosas, es que, no existe un electron puntual que gura alrededor del nucleo, sino que ese electron que gira, esta EN TODAS PARTES DEL ATOMO A LA VEZ. es imposible que algo esté en todas partes a la vez si es palpable pero no si es una onda. Cuando los físicos, quisieron medir esa onda, se deiron cuenta que solo el hecho de querer mirar, y medir, se convertí el electron en partícula. y solo el hecho de mirar, literal y textualmente, mirar y medir y observar, hcia que la funcion de onda del electron se colapsara por decirlo de alguna manera y se convirtiera en particula. A nivel macroscopico llegaron a una conclusión. que si los electrones en realiad están en todas partes al rededor del nucleo a la vez, solo cuando no son ni observados ni medidos, el hecho de la realidad que vemos, nosotors como observadores, rompemos esa frecuencia de onda del electron que se hacen particula y por tanto los objetos visibles sólidos. pero como era posible eso?. Solo pensando que cuando son onda porque no son observaos ni medidos porque están en todas partes a la vez, son odnas de probabilidad, esto es lo que luego se llamó universos paralelos, que no es como vulgarmente se piensa, sino en probabilidad, existen muchas probabilidades simultaneas al mismo tiempo, y si la materia que existe como solida la vemos asi porque por el hech ode observar colapsamos la funcion de onda, significa que mi vaso que está en mi mesa enfrente de mi, está en probabilidad, tambien a la derecha, tambien ala izquiera, y tambien delante y detras y en cada punto de la mesa, y solo habrá una realidad objetiva en el momento que yo elja, vea observe y mire, las demas realidades ocurren simultaneamente como probabilidad… El porceso de la visión ya lo has explicado tu. Todo esto viene a decir que…. que fuera de nuestors cuerpos realemnte no hay nada objetivo como lo vemos, sino lo que se llama un campo unificado, una funcion de onda gigante en probabilidad, que es procesada como realidad, según lo que tenga el cerebro de cada uno….. (perdona las faltas pero por no ponerme a corregir)….. la verdad es que pone los pelos de punta cuando no damos cuenta del mundo en el que vivimos…. saludos.