David Topí

Explicando el mundo que no vemos

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Parece muy filosófico y místico el tema, además de obvio. Una persona que decimos tiene un nivel evolutivo y de conciencia elevado, se encuentra “más cerca” de comprender, expresar y vivir bajo preceptos, leyes y conceptos elevados, y ser capaz de llevarlos a la práctica en nuestra realidad y mundo “físico”. ¿Cómo lo expresamos para entender porqué debemos expandir sin cesar nuestra conciencia, desmontando todo aquello que nos la limita, si queremos captar y entender aquello que rigen las leyes bajo las que vivimos? En otros términos, ¿cómo se adapta el universo y sus leyes a la percepción de cada uno de nosotros para que vivamos en realidades “distintas” aun estando en una macro y común para todos?

Imaginemos por un momento tres personas distintas con tres niveles evolutivos, con tres “vibraciones” y “tamaños” diferentes de su esfera de conciencia, en su cuerpo mental. Luego, imaginemos un concepto, una ley, un patrón o arquetipo de cualquier cosa que pertenezca a la realidad “general”, la realidad “real”, que existe más allá de los limites de nuestra percepción.

Recordad, que, para cada uno de nosotros, hay, al menos, dos filtros perceptivos (lo explicaba con detalle en esta conferencia). Desde la realidad “real y cuántica”, que es “todo lo que es”, a la realidad relativa que depende de lo que cada uno es capaz de captar con sus sentidos, a, finalmente, la realidad subjetiva y personal de cada uno, que marca, por la programación y sistemas de creencias que llevamos a cuestas en las esferas mentales, como decodificamos y vemos el mundo, y porqué cada uno lo vemos diferente.

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Una “onda” que marca la percepción de cada uno

Así que, si graficamos como captamos cada uno ese supuesto concepto o ley universal que tratamos de comprender, lo podemos simbolizar como la línea blanca del esquema de aquí abajo, y, el nivel evolutivo de cada una de nuestras tres personas, como las líneas sinodales que están tratando de “captar” y entender el concepto superpuestas al mismo.

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Vamos a suponer, que, para nuestra realidad actual, el concepto o ley se mantiene constante, que aplica para todos nosotros de igual forma, por ejemplo, la ley de la causalidad o karma, la ley de las octavas o fractales, la ley del equilibrio de la energía, etc. Entonces, ¿que es lo que hace que cada persona “comprenda” estos conceptos de una forma o de otra, más acorde a la ley “real” o menos? Si seguimos con la analogía de las ondas del dibujo y diagrama, básicamente vemos que la persona con el nivel de conciencia que representa la línea roja, “toca” o cruza a la línea blanca en una serie de puntos, que para nuestro ejemplo, son cinco. Esa persona, es capaz de “captar”, por su vibración, expansión conciencial, nivel evolutivo, etc., la “verdad” del concepto a entender en “cinco puntos”.

Ahora pasamos a la segunda persona, representada por la línea verde, con un nivel de “vibración” mayor, una esfera de conciencia más amplia, un desarrollo evolutivo más grande (ni mejor ni peor, simplemente, su esfera está más expandida). Vemos que, para el mismo concepto a estudiar o comprender, esa persona “toca” con su conciencia (la línea verde) en 9 puntos a la línea blanca, casi casi dobla el nivel de “entendimiento” que, sobre el mismo tema, tiene la persona de la línea roja.

Y ahora vamos a la persona que está representada por la línea azul. Tiene un nivel evolutivo que prácticamente duplica a la persona de la línea verde, su conciencia, vibración, expansión, “toca” la línea blanca en más del doble de puntos que esta última, por lo tanto, es capaz de “sintonizar” este mismo concepto, realidad, ley cósmica, de forma mucho más “alineada” con ella. Así, básicamente, a mayor “nivel evolutivo”, más “alineado” estás con todo tipo de información, conceptos, conocimiento, etc., ya que, si, por un momento, pudiéramos subir tanto la frecuencia de la línea azul para hacerla infinita, la conciencia de la persona que representa esta línea iría completamente paralela y superpuesta a la energía del concepto que quiere “captar” o entender.

Mayor expansión de la conciencia, mayor comprensión del concepto

Las dos primeras personas interpretan el mundo bajo el que viven según los puntos de “alineamiento” que tienen con el mismo (seguimos suponiendo conceptos o energías que, para nuestra realidad, sean comunes y estables, tal que, por ejemplo, la ley de causa y efecto), la tercera persona, está casi “alineada” por completo con la energía o concepto mismo, entendiendo, captándolo, o decodificándolo, prácticamente de forma totalmente “objetiva”, casi como la energía del mismo concepto, información, o arquetipo, se “entendería” a ella misma.

A mayor alineación con aquellos componentes, parámetros y leyes que forman la realidad “real”, mayor comprensión de la misma, y mejor aplicación de sus normas y leyes en la realidad subjetiva de cada uno. En el primer caso, el de la persona roja, está será prácticamente incapaz de percibir y comprender cómo y porqué cada causa que pone en marcha en su vida, le provoca luego un efecto . No relacionará lo que le pasa hoy con lo que ella misma generó ayer o el mes pasado, achacándolo a la buena/mala suerte, casualidades, y demás. La segunda persona, la verde, intuirá que cada acción, palabra o hecho que ejecuta tendrá una repercusión, a veces la verá, a veces no, a veces sabrá que esto le pasa ahora por lo que puso en marcha el año pasado, a veces seguirá pensando que tiene buena suerte o que vaya casualidad. La persona azul, casi alineada con la ley y concepto del “karma” (causa y efecto), verá, comprenderá y estará consciente constantemente de cada acción, palabra o hecho que genera, y además, percibirá intuitivamente sus consecuencias, o antes de generarlas, para evitar poner algo en marcha que propicie un futuro que no le interesa, o bien una vez manifestado para no echarle la culpa a nadie más que a si mismo por haber generado esa realidad que ahora le viene inexorable como manifestación del efecto energético de la causa creada.

En este caso, solo está última persona actúa de forma consciente, ya que las dos anteriores, en la mayoría de las situaciones, funcionarían en modo autómata generando su realidad según dicte su programación subconsciente, creencias, patrones de conducta, etc.

Para alinearnos con las leyes que nos rigen lo más objetivamente posible, hay que pasar de percibir esas leyes y procesos en unos pocos puntos, representados por la línea roja del nivel evolutivo y de conciencia menor, a la verde y luego a la azul. Y eso pasa por la auto observación, el autoconocimiento, el conocimiento de las leyes que mueven este juego de la vida, que se gana al estudiar, aprender, vivir, comprender, etc., etc.. Todos hemos pasado por el proceso de no entender cómo y porqué funcionan las cosas, a llegar a dominar esos procesos en alguna faceta de nuestra vida, ahora es cuestión de extender esto lo más posible al dominio de las leyes cósmicas y naturales para que podamos propiciar que se manifiesten en nuestra vida con una comprensión total de las mismas. Cuando todos y cada uno ponemos nuestro grano de arena en la construcción consciente de nuestra realidad personal alineada con las leyes universales, poco hay que pueda parar que, a nivel global, toda la sociedad y raza humana termine estando alineada y viviendo bajo las mismas con total consciencia de ello.