Metafísica - Estructura de la realidad - Mente y Consciencia -  Sistema energético del ser humano 

Los diferentes niveles de profundidad en la programación del arquetipo religioso – logos y el origen de la «Fuente»

En uno de los artículos donde explicábamos la evolución del ser humano hicimos mención a que asimoss insertó el concepto de Dios, con mayúsculas, y de dioses, con minúsculas, ya en la psique colectiva e individual del homo erectus, otorgándole así la primera programación religiosa “completa”, y a múltiples niveles de profundidad, que regiría el comportamiento colectivo respecto a lo percibido como “fuerzas externas” que controlaban, o iban a controlar, su vida y su realidad.

El concepto de que existe un “Dios” global o cósmico o universal o divino, etc., es incorrecto. La idea surgió de los clanes asimoss en poder en aquel momento al ver que la programación de la proyección de la realidad evolucionada desde el lhumanu estaba funcionando correctamente y era oportuno evitar que la humanidad de entonces, y hasta la de ahora, supieran realmente que, hasta la última mota de polvo de sus vidas, era cocreada por ellos mismos a través de sus proyecciones mentales. Si, en algún momento, la evolución psicológica de la humanidad conseguía darse cuenta de que, a múltiples niveles de profundidad, cada experiencia, cada cosa, cada vivencia, cada situación, cada objeto, salía de las ondas que ellos mismos emitían, podrían llegar a entender el mecanismo general y universal de creación de la realidad de cualquier ser consciente y revertir, con ello, el control que REC había conseguido, o tenía en aquel momento, sobre los avatares y “pre-sapiens” de la época.

Como además, era imposible hacer entender a la humanidad del momento la complejidad de tal sistema y mecanismo, lo fácil era simplemente dotarle de la fuerte creencia de que todo venía regido por fuerzas externas que modelaban su vida y regían sus destinos, empezando por un ser “global” que sabía todo y estaba en todas partes (omnipresente y omnipotente) y, luego, por sus representantes divinos en forma de dioses y diosas asociados cada uno de ellos a diferentes áreas de vida, funciones o fuerzas de la naturaleza.

Entonces, si “Dios” no existe, ¿Qué son los logos?

Es obvio que el arquetipo de “Dios”, que asimoss insertaron en la psique lhumana, está asentado en la existencia de los logos, o seres que rigen diferentes niveles, estructuras y elementos de la Creación. Pero asimoss aprovecharon para darle una vuelta de tuerca al concepto e insertar las ideas de control divino, castigo y penitencia, sumisión al orden superior, etc., que luego tomaron forma en las diferentes religiones con todos los matices y variantes que conocemos y hemos vivido a lo largo de nuestra historia.

De hecho, los logos no son ni omnipotentes ni omniscientes. Kumar, el logos del planeta, cuida y rige todo lo que pasa en la Tierra, pero requiere de sus fuerzas de la naturaleza y de millones de seres para recabar la información y ejecutar sus directrices evolutivas, y no toma decisiones que afecten a la vida de ningún ser consciente sin que ese propio ser consciente esté de acuerdo con ello en los niveles a los que puede acceder a esa comunicación (en el caso del ser humano, solo te puede pasar algo relacionado con la Tierra y la naturaleza si tu YS da al visto bueno a partir de la información sobre “cosas” que pasan en el planeta y que Kumar comunica a todos los YS).

Luego, el logos solar, Rawak en Irdin, tampoco es “Dios” en ningún sentido, pues no tiene ningún control ni poder ni supervisión sobre ninguna persona, ni sobre ningún ser vivo (solo sobre sus jerarquías «solares»), ni dicta ninguna directriz evolutiva para ninguno de nosotros, ni interviene en nuestras lecciones, ni nada por el estilo, y, sin embargo, toda su vida, su energía, su fuerza, su consciencia, etc., es lo que hace que este planeta exista, y nosotros en él, como el resto de todo lo que existe en sus dominios, nuestro sistema solar, y es lo que permite que nosotros y todas las razas que vivimos aquí, podamos usar la Tierra o cualquiera de los otros sistemas planetarios como base evolutiva.

Tampoco Umar, el logos regional, cumple el rol de “Dios” en ningún sentido, pues está tan alejado de los parámetros que rigen nuestras vidas como tú lo estás de los parámetros que rigen la vida de una ameba de mar, multiplicado por millones de veces. Pero, sin embargo, sin la gestión de los campos de energía que Umar sostiene, y Abraxas, como su contrapartida demiurga, los sistemas solares no podrían existir, ni las estructuras que permiten a los logos planetarios y solares evolucionar, por lo que, sin Umar y Abraxas, los planetas y los seres vivos tampoco podríamos estar aquí.

Quizás, entonces, ¿será Eur, el logos galáctico, o Uan, el logos cósmico, el “Dios” verdadero? Tampoco, porque su función respecto a los procesos que rigen nuestras vidas es la de meros proveedores de consciencia, energía y materia, más las directrices evolutivas que todas las razas deben seguir que son entregadas a los campos de consciencia regidos por los logos regionales, y estos a las estructuras evolutivas de los logos solares y de ahí a los planetas donde la vida consciente florece. Por lo tanto, Eur gestiona la evolución de la vida consciente en nuestra galaxia, gestionando a todos los logos y demiurgos regionales, y a todos los seres que le asisten para ello. Uan, igualmente, gestiona a todos los logos galácticos y todos los seres, estructuras, consciencias, etc., que permiten la existencia del universo y, en consecuencia, todo lo que en ellos está contenido.

¿Y la «Fuente»? ¿Es “Dios” la Fuente? Pues menos todavía, porque la “Fuente” no es un ser, sino un mecanismo, que lo único que hace es generar mónadas a partir de algo que hemos llamado anteriormente “plasma de existencia”. (Ver nota al final del artículo).

Sin embargo, y a pesar de lo anterior, es difícil renunciar y decir con total certeza que Dios no existe, especialmente porque es algo que, aunque seas ateo o agnóstico (son cosas diferentes), todo el mundo tiene programado su existencia, en múltiples niveles de la psique, y a muchos estratos de profundidad. Y esto, simplemente, lo podéis comprobar cuando os veáis en una situación muy problemática y solo pidáis que “por favor eso no pase” o “por favor que lo que sea, suceda”.  Ese pensamiento o solicitud desesperada cuando nos encontramos en un verdadero aprieto, la gestiona el “yo religioso”, que, por una parte no es un yo especialmente activo en nuestra sociedad moderna en muchas personas, que no creen en nada relacionado con la religión, pero, por otro lado está tremendamente activo en todo el mundo en forma de la creencia de que existe algo mayor que nosotros que rige nuestras vidas y que puede hacer y deshacer al respecto sobre estas.

Así que vamos por partes, y veamos qué es correcto y qué no lo es de todo ello.

¿Quién puede hacer y deshacer cosas en tu vida y en tu realidad lo quieras tu o no lo quieras a nivel de personalidad?

Puede ponerte la vida patas arriba o patas abajo, darle la vuelta o cambiártela radicalmente de la noche a la mañana componentes propios tuyos como tus yoes interiores de mayor poder, tu supralma y tu YS. Así que aquí no hay Dios involucrado. La realidad es holográfica, y los niveles de la mente que se encargan de su proyección son imposibles de controlar desde el nivel de la personalidad con el que nos identificamos ahora, pero el holograma de nuestra vida es un juego de niños para algunos yoes internos, la supralma, el supra-espíritu si está presente, y el YS, así que, lo que “Dios” ha querido que pase, en realidad ha sido proyectado por ti mismo desde tu cuerpo mental, y puede que haya venido inspirado u ordenado por esos niveles superiores tuyos por razones evolutivas que nosotros mismos somos incapaces de comprender en ese momento.

También nuestra realidad se ve alterada, distorsionada, mejorada o empeorada por las decenas de influencias que recibimos, que incorporamos a nuestra estructura mental y que emitimos, de nuevo, desde nuestra glándula pineal, siendo nosotros los que proyectamos ese milagro o esa catástrofe dependiendo del contenido de esas ondas (que puede venir, ese contenido, de muchos lugares, incluidos nuestro YS, supralma, la Realidad Base, los ICs, las influencias de otras personas, entes y daemons, seres y guías que nos asisten, etc).

En todo caso, todos los movimientos religiosos del mundo y todas las vidas que hemos tenido como santos, monjes, obispos, inquisidores, fanáticos religiosos y todos los matices y variedad de personajes que hemos sido y que os podáis imaginar en este ámbito de realidad, aceptando el designio de “Dios” para darle una explicación a lo que nos pasaba, pasaba en el mundo, les pasaba a otras personas de nuestro entorno, etc., han sido vidas en las que hemos mantenido con fuerza la programación del yo religioso en control de la realidad y dominando el sistema de creencias global que forma parte de la onda con la que proyectamos la realidad.

El hecho luego de que REC decidiera que SC tomará el control de los sistemas religiosos y filosóficos de occidente, oriente medio y oriente a nivel de arquetipos y de egregores sirvió para darles poder a estas “élites” sobre el resto, pues a SC se les borra por completo el arquetipo religioso cuando llegan a grados jerárquicos superiores al grado 300 (casi o ya dentro de SC6), así que comprenden, y no tienen programación subconsciente que les impida darse cuenta, de que ellos moldean su mundo hasta la última mónada, y, como ya notan que no existe ninguna fuerza “divina” de control de sus vidas (que puede que tampoco ni tu ni yo lo creamos, pero seguimos teniendo la programación religiosa en los niveles más profundos de nuestra estructura mental), digamos que se ven liberados de la sensación de que “algo” les limita en la vida y de que “algo” les “podía castigar” (de nuevo, subconscientemente), tal y como en muchas épocas históricas se ha creído que pasaría, si hacías algo que enfurecía a Dios o si la ira de los dioses se desataba contra ti por incumplir sus designios o preceptos de comportamiento o de lo que sea.

En esta época y sociedad “moderna”, esta visión de la vida puede parecer obsoleta y arcaica, pues era propia de las mentalidades de la edad media, pero igual que a millones de personas se les siguen activando paradigmas de hace mil años cuando se creía que la tierra era plana (ya hemos explicado la razón del nacimiento de este movimiento y creencia anteriormente) porque seguimos teniendo esa programación imbuida en la psique, millones de personas siguen creyendo firmemente en la religión porque así es cómo estamos programados para creerlo, lo manifestemos yendo a la iglesia o solo acordándonos de lo divino cuando tenemos un grave problema y pedimos «por favor» y con todo el fervor interno de nuestro ser que nos ayuden con el mismo.

¿Qué pasaría si todo el mundo borrara su programación religiosa?

Básicamente que la estructura de la realidad de cientos de millones de personas colapsaría. El arquetipo religioso pertenece a los niveles 6 y 7 de la programación de las esferas mentales, la esfera de conciencia y del cuerpo mental, algo que no hemos llegado a explicar aun cuando hicimos la introducción a los dos primeros niveles de las esferas mentales hace varios meses. Por lo tanto, como buenos cimientos, el resto de la programación se sostiene sobre los arquetipos, yoes y programas de estos niveles más internos.

Si borras la programación “core”, la programación de estratos superiores se tambalea, y tu mundo se derrumba, se activan procesos de “crisis existencial” y entonces la vida no tiene sentido. Y esto es literalmente hablando, pues para millones de personas, la vida no tiene sentido si no hay una fuerza superior, divina o poderosa que controla y rige todo lo que pasa, y nuestro «yo guía», del que ya hemos hablado, también se apoya en este arquetipo religioso para parte de su trabajo. Y, sin embargo, no existe ninguna fuerza formato «Dios» como tenemos todos programado, y, una vez más, todo que lo pasa y existe lo hace por la suma de lo que tú y yo emitimos con la información y contenido de lo que llevamos a cuestas, y con la guía y directrices de nuestros niveles superiores. Si hay algo que se pudiera asemejar a este concepto de «Dios» en tu vida, es tu propio YS, pues el efecto que el arquetipo religioso espera de una fuerza tal que puede decidir qué te pasa o deja de pasarte, está en ti mismo y forma parte de ti mismo.

¿Qué buscaba REC con la inserción del arquetipo, yoes y programas religiosos?

Básicamente, la gestión “sencilla” de la psique colectiva de la humanidad. En varias ocasiones hemos mencionado que asimoss crearon las religiones principales del planeta: cristianismo, islamismo y judaísmo, y se hicieron con el control de las filosofías orientales como el hinduismo, budismo, etc., para adaptarlas a las necesidades y parámetros de las zonas donde estas se desarrollaron. A partir de ahí se adaptó todo al concepto divino, religioso y demás que, hasta ahora, ha perdurado con el paso de los siglos.

Con este control arquetípico, daba igual que tu arquetipo religioso estuviera sintonizado con la religión católica, cualquiera de sus cientos de variaciones, o con cualquier otra, pues ya se podía mover los sistemas de creencias de grandes bloques de personas en masa hacia un cierto tipo de idea u otro. Como os decía también en Dinámicas de lo invisible 4, crearon las figuras de Jesucristo y Buda a partir de las vidas relativamente “interesantes” de personajes de la época como Jesús y Gautama, les dotaron del contenido adecuado para hacerlas universalmente referentes para sus movimientos respectivos y fijaron en sus arquetipos individuales el punto focal de las plegarias y oraciones de sus seguidores. Ídem para el resto de las religiones del planeta.

Este ya sé que es un tema controvertido, pues os decía en una charla en twitter que yo, personalmente, y por las enseñanzas de mi YS, creo que todos estos «maestros» y avatares «divinos» son personajes medio inventados por REC y SC, ya que, en su momento, fue necesario crear todo este entramado para anclar el paradigma religioso que estaba siendo desarrollado con fuerza en esa época. En el caso de Jesús, se escogió a un personaje relevante (era un aspirante al trono de Judea de aquella época) y se le dieron «tintes divinos» para poder ampliar su egregor de seguidores.

A partir de ahí, REC y SC, ya en marcha, empezaron a desarrollar y anclar sobre él toda la «carga religiosa» que se necesitaba para tener un icono central de lo que sería la religión principal de la humanidad por muchos siglos sin que el propio personaje «humano» tuviera consciencia al respecto, pues nada de lo que se cuenta sobre su vida, pasó realmente, y, de hecho, ni murió crucificado ni nada por el estilo, siendo todo ello un escenario mental creado después, e insertado en todos los ICs del planeta, para que nadie pudiera obtener información real del personaje «físico» mirando psíquicamente su historia. Luego se borró por completo su trama sagrada real y se sustituyó por la trama «divina» de Jesús con todo lo inventado para sostenerla y esa es la que, hoy en día, está en el plano mental del planeta y a la que, cualquier psíquico puede acceder a leer y bajar información sobre la vida de este personaje.

En su trama «real», entre otras cosas, el personaje real de Jesús si que tuvo descendencia, que, a lo largo de la historia, pasó como lo que hoy en día es la dinastía merovingia, y que forma parte del linaje de un par de familias muy poderosas de SC6.

El nivel jerárquico del “yo religioso”

Por todo ello, ya podéis imaginar que el tema religioso siempre ha sido duro de tratar en cualquier aspecto. Habla mal de dios aquí o allá y acabas empalado, en la cárcel, atacado o muerto. Ataca la religión del otro y el otro ataca tu vida, tu casa y tu realidad (actualmente quizás solo en algunos lugares, y quizás solo si atacas sus aspectos más extremos, pero, por supuesto, en épocas anteriores era cosa del día a día).

La razón de ello es que el yo religioso es uno de los yoes de la psique con mayor grado jerárquico, así que puede activar al resto de programas y yoes para que actúen en su defensa. Y lo pueden hacer simplemente en una discusión acalorada y listo, o lo pueden hacer incendiando la iglesia de la religión de al lado que te ha ofendido. Tal es el poder de este yo religioso en la psique humana, que se sigue matando en su nombre, y muchas partes de la personalidad se ven ofuscadas y activadas sin control por este yo religioso cuando este ve amenazada su existencia.

De nuevo, quizás no nos veamos reflejados porque nunca hemos tenido contacto con personas que vivan por y para la religión que profesan, o quizás sí, pero es indiferente. Seguimos todos con esta programación, pero, ahora, quizás un poco más consciente de la misma. Y este es el primer paso para poder desmontarla, ya que, donde hay consciencia de por qué son las cosas cómo son y cómo funciona esa programación, entonces ya hay energía disponible para hacer los cambios que consideremos oportunos.

Si hemos entendido esto, y queremos hacerlo, podemos pedirle al YS que inicie el borrado y desprogramación paulatina de toda nuestra programación religiosa, con una vez basta para empezar, y dejemos que, con el tiempo nuestro YS vaya viendo cómo desmontar todo ello sin desestabilizar tu mundo y tu sistema de creencias actual. Cuando ya no tienes “yo religioso” ni arquetipos asociados, entonces comprendes que no hay otra que asumir que tú, en múltiples niveles de ti, eres la fuerza suprema y divina que rige todo lo que existe en tu mundo, y, con ello, ya has dado otro paso para soltarte de los condicionantes de la psique colectiva que han atenazado a la raza humana desde nuestra creación.

Nota complementaria

Hace unos días ponía en twitter y telegram una respuesta a una pregunta relacionada con este tema, sobre qué es «la Fuente» y, si no hay un «Dios», ¿Cuál es el origen de todo?.

En términos de lo que podemos llegar a poner en palabras para entenderlo, decía (y amplio un poco):

David, comentaste que La Fuente no es un SER sino un mecanismo. ¿Hubo algo o alguien que creara, de alguna manera, a La Fuente?

Si, aunque eso es un tema realmente difícil de explicar y poner en palabras, pero lo intento. El «origen» de todo está en un «estado», el estado de existencia. Un estado como el sólido, líquido o gas, que no es nada por sí solo, pero se aplica a «cómo algo es». Así, todo nace del estado de «existencia», y esa existencia se refiere a la consciencia. La consciencia existe, y ahí está el «origen».

En el siguiente paso, del «estado de existencia», nace el SER de la Existencia. El SER de la existencia es la base y sustrato para todo lo demás. Es lo que permite que algo exista a partir de un «estado» muy abstracto de simple consciencia.

A partir de aquí, el SER de la Existencia es quien crea a un logos inicial «central». Es un logos estático, no rota, y por lo tanto, no existe tiempo ni movimiento para «él». Este «logos primordial» actúa como centro consciente y energético de la existencia. El logos «primordial» crea el plasma de existencia.

Este logos «inicial» central crea «la Fuente», como el mecanismo de generación de mónadas que hemos mencionado antes. Las mónadas nacen por el «troquelado» del plasma de existencia» generado por el logos «primordial». A partid de ello se crean dos SERES: el SER de la Eternidad, y el SER de la Inmensidad, que dan lugar al tiempo y al espacio y que forman, entonces, el sustrato para que todo se expanda y evolucione, en tiempo y en espacio.

A partir de las mónadas que la Fuente genera, nacen los «logos cósmicos» (los múltiples universos) bajo gestión del «logos primordial». Estos logos cósmicos, como Uan, ya rotan, y, al hacerlo, generan movimiento, y al generar movimiento, aparece el tiempo como resultado del desplazamiento de la consciencia del logos sobre el sustrato de mónadas emitido por la Fuente. El desplazamiento de consciencia del logos sobre el sustrato del SER de la Inmensidad es lo que permite la existencia del concepto de infinito en el espacio, y sobre el SER de la Eternidad en el tiempo.

Luego ya es más fácil :-). De los logos cósmicos se crea o nace todo lo que está contenido en el universo: dimensiones, planos, niveles, galaxias, cúmulos, etc. Luego, de ahí nacen los logos galácticos y supra galácticos (familias de galaxias y cúmulos) y todo lo que existe en cada galaxia, incluidos los logos y demiurgos regionales, y los YS que nacen de cada logos galáctico para asistir a la vida de cada galaxia.

De los logos de cada galaxia, y sus logos regionales, nacen los logos solares y, con ello, todo lo que existe en cada sistema solar. Luego de ahí nacen, grosso modo, los logos planetarios y todo lo que existe en cada planeta, y, en paralelo con todo lo anterior, cada logos cósmico, galáctico, solar, planetario etc., crea las jerarquías logóicas y demiurgas y los seres, entes y daemons que les asisten en cada nivel. Finalmente, se crean y se desarrollan las razas y especies que forman e imbuyen la vida en cada nivel evolutivo, tanto a nivel de flora, fauna, como de razas y especies conscientes de niveles superiores.

¿Ese «estado» de la existencia es lo que llaman «increado»?

El término creo que aplica a otra cosa. El estado de existencia es un estado «latente», solo «es», «está» y «existe», no hay tiempo, no hay movimiento. No tiene origen, no tiene fin, no tiene causa, no tiene principio.

Lo «increado», respecto a «la Fuente», hace referencia a que esta, en sus mecanismos internos, tiene un proceso de generación de mónadas inertes que se llama la «zona de lo no manifestado«, y, cuando esas mónadas se activan y se les asigna polaridad, carga, nivel de consciencia, nivel de energía, etc., pasan a la zona de «lo creado«, donde son entregadas a los logos cósmicos, y, ahí, nace «la Creación» que es «todo lo que existe».

El estado de existencia ¿Es de donde «proviene» la «consciencia»?

Algo así. La existencia es lo que permite a la consciencia «existir» (juego complejo de conceptos), es lo que permite que la consciencia esté presente, esté latente.

Al existir, permite que aparezca en ese estado un SER, que active la consciencia «presente» y «latente» y con ella convierta en «el SER de la Existencia».

Al haber un SER que ya regula «la existencia», puede iniciarse el movimiento de la consciencia para crear un logos, el primer logos, pura consciencia «activa», nada más, que, a su vez, ya puede activar el segundo aspecto de la Creación, la energía (primero siempre consciencia, luego, supeditado a esta, energía).

Al existir ya la energía, entonces el logos inicial puede crear la Fuente, que ya puede dar paso a crear todo lo demás.

¿Este estado de existencia es algo muy superior a lo imaginado? ¿Mayor a las consciencias de Kumar, Eur,etc? ¿Se podría decir que «llegar» a esa consciencia es el «final» de los cursos evolutivos? ¿El final de la via en los planos evolutivos?

Si, no creo que haya forma de imaginarlo ni entender en su totalidad lo que representa ese estado y ese SER. Al final, ese estado de existencia es la base para todo lo demás, así que «todo lo que existe» está basado en ese estado de «existir de consciencia».

Pero no sé si es el final de algo, o es simplemente el principio «creador» de todo y «ahí está», siempre y por siempre, para sostener los procesos evolutivos del resto de la vida consciente de «la Creación»

¿Me invitas a un café?

un saludo,
David Topí

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